Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Impulsan la candidatura de Kirchner en medio de la polémica por el adelanto de las elecciones

Dirigentes oficialistas salieron hoy a promover la candidatura del ex presidente argentino Néstor Kirchner a diputado, en medio de la polémica por la decisión del Gobierno de su esposa y sucesora, Cristina Fernández, de adelantar cuatro meses las elecciones legislativas.
Kirchner, líder del Partido Justicialista (peronista), actualmente en el poder, "es un candidato fundamental y necesario para el Gobierno", afirmó el jefe del grupo de senadores oficialistas, Miguel Ángel Pichetto, a emisoras de radio locales.
El legislador defendió así la necesidad de que Kirchner (2003-2007) encabece la lista de candidatos peronistas a escaños de diputados por la provincia de Buenos Aires, el principal distrito electoral del país.
El senador oficialista José Pampuro aseguró a su vez que "es muy probable" que el ex jefe del Estado "sea quien presida" la lista de candidatos peronistas en la provincia de Buenos Aires, aunque aclaró que "la decisión va a depender de él".
"Hoy es el hombre que mejor mide en las encuestas y que tiene mayor presencia política" en el mayor distrito electoral del país, agregó Pampuro, uno de los dirigentes más allegados al matrimonio Kirchner.
Cristina Fernández sorprendió a la oposición al anunciar el viernes su intención de adelantar los comicios legislativos del 28 de octubre próximo para el mismo día de junio, para lo cual hace falta que el Parlamento modifique la legislación electoral.
La mandataria, que enviará su propuesta al Parlamento este lunes, adujo que "sería suicida" para Argentina estar en un clima electoral "permanente" hasta octubre "cuando el mundo se cae a pedazos" a causa de la crisis financiera global.
Además de la renovación de la mitad de los 257 escaños de diputados y un tercio de los 72 del Senado, a lo largo de este año está previstas elecciones en las Legislaturas provinciales y municipales, dentro de un calendario que fija por su cuenta cada distrito y no necesariamente coincide con los comicios nacionales.
En este sentido, Fernández instó a las provincias a que adecúen sus calendarios al adelantamiento de las elecciones nacionales que propondrá al Parlamento, lo cual abrirá una carrera contrarreloj para poder cumplir con los plazos de presentación de candidaturas y campañas proselitistas.
El adelantamiento del calendario electoral fue tajantemente rechazado por la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica, segunda y tercera fuerzas parlamentarias, respectivamente, pero fue apoyado por peronistas disidentes que anudan alianzas con otros opositores.
La ley electoral establece que las listas de candidatos deben presentarse a más tardar tres meses antes de los comicios y que las campañas proselitistas empiezan dos meses antes del día de la votación.
Por tanto, el cambio de la fecha para renovar al Parlamento debería estar aprobado antes del 28 de marzo, ya que en caso contrario no alcanzarían los plazos para cumplir los requisitos legales.
La modificación necesita el visto bueno de 129 de los 254 diputados y de 37 de los 72 senadores, unas mayorías que aseguran que alcanzarán los dirigentes oficialistas gracias a los votos propios y de los opositores que expresaron su apoyo.