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Imputado un soldado israelí por matar dos mujeres palestinas en la ofensiva a Gaza

Fotografía facilitada ayer martes 6 de julio, que muestra a un grupo de soldados israelíes a su regreso a Israel tras participar en la ofensiva israelí contra el grupo islamista Hamás en la Franja de Gaza, el 18 de enero de 2009. EFEtelecinco.es
Un sargento en la reserva del Ejército israelí fue imputado por un tribunal militar de la Comandancia Norte por homicidio de dos mujeres palestinas en la ofensiva en Gaza entre diciembre de 2008 y enero de 2009, informan hoy medios locales.
Se trata de un tirador militar que presuntamente disparó y mató a dos palestinas que ondeaban banderas blancas, uno de los varios casos recogidos por el Informe Goldstone, que acusó a Israel y al movimiento islamista palestino Hamás de cometer crímenes de guerra en el transcurso de esa ofensiva.
Este es el primer caso en el que el Ejército israelí imputa a un soldado por matar a civiles en la operación "Plomo fundido", que ha llevado a que se abran otros expedientes en los que la Abogacía militar tiene previsto adoptar medidas disciplinarias.
"La Abogacía General del Ejército ha decidido inculpar a un número de oficiales y soldados por su conducta durante la operación", reza un comunicado de las Fuerzas Armadas de Israel.
Y refiere al menos cuatro casos en que uniformados están siendo investigados por conductas que contravienen las reglas militares, entre los que destaca el de un comandante de batallón sospechoso de enviar a civiles palestinos para "actividades operacionales", alusión a que fueron empleados como escudos humanos para persuadir a milicianos de que abandonaran una vivienda.
Con todo, las Fuerzas Armadas israelíes han desechado otras decenas de casos en los que soldados han sido acusados de cometer delitos graves.
El sargento imputado, identificado por los medios bajo la inicial S, es sospechoso de haber matado a Riyeh Abu Hajaj, de 64 años y a su hija, Majda Abu Hajaj, de 35, que integraban un grupo de civiles a los que el Ejército ordenó que abandonaran sus casas.
Al ser interrogado por la Policía Militar, S dijo que disparó en dirección a una mujer palestina y que la vio caer tras el disparo.
El Ejército indica que no se espera que el fallo incluya delitos de mayor gravedad debido a discrepancias entre el testimonio de los testigos y los soldados en el lugar del suceso.
De forma paralela Israel también investiga uno de los peores sucesos ocurridos en la ofensiva: la muerte de 29 civiles miembros de la familia Al Samouni, en el barrio Zeitún de Gaza.
La investigación podría determinar las cargos más graves como consecuencia de la operación "Plomo Fundido", y afectaría a soldados y oficiales de distinto rango tanto de unidades terrestres como de la Fuerza Aérea.
En la ofensiva en Gaza, que se prolongó 22 días, murieron 1.400 palestinos muertos (en su mayoría civiles), y 13 israelíes, mayormente militares.
La incursión estuvo destinada a impedir el disparo de cohetes de milicias palestinas desde la franja de Gaza.