Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Inmigrantes denuncian que fueron a un mitin de Rajoy en Valencia por una promesa de empleo

El presidente del PP, Mariano Rajoy (c); el presidente del PP de la Comunitat Valenciana, Francisco Camps (i), y el cabeza de lista popular al Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, durante el mitin celebrado el pasado 2 de junio en la Plaza de Toros de Valencia. EFE/Archivotelecinco.es
El Centro Integral de Inmigrantes Latinoamericanos ha denunciado que un centenar de personas asistió el pasado 2 de junio al mitin que el presidente del PP, Mariano Rajoy, ofreció en Valencia porque un empresario les prometió trabajo para 39 de ellos, promesa que finalmente no cumplió.
Un comunicado de la citada asociación, con sede en Castellón, explica que un intermediario de Burriana (Castellón), P.L., en representación de unos empresarios de Albacete, ofreció contratar a 39 hombres para recoger la cosecha de ajo en Albacete y Murcia.
El citado intermediario puso como "requisito apoyar un mitin político en la ciudad de Valencia", añade el comunicado, que fue el que ofreció el presidente del PP, Mariano Rajoy, el 2 de junio en la Plaza de Toros de Valencia, según ha confirmado a EFE un portavoz del Centro Integral de Inmigrantes Latinoamericanos.
Los aspirantes al prometido empleo y sus familiares, hasta sumar casi un centenar de personas, asistieron al acto político del Partido Popular.
El pasado 9 de junio el intermediario contestó a la asociación que a los empresarios de Albacete "no le interesan sudamericanos, colombianos, ni moros, ni mucho menos negros; solo necesitan españoles para este trabajo", destaca la nota.
El Centro Integral de Inmigrantes Latinoamericanos considera esta situación "un acto no procedente en términos de convivencia pacífica, una actitud deplorable de xenofobia y exclusión social que atenta contra el derecho universal al trabajo y el respeto a las personas".
La asociación denuncia que estos "traficantes de ilusiones juegan con los necesitados de un empleo y discriminan", y reclama que no sigan "impunes y aprovechándose de nuevas víctimas".