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Irán y Siria centran la reunión de primavera de la Junta del OIEA

Las controvertidas actividades nucleares de Irán y de Siria centran la atención de la reunión de primavera de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que se inicia mañana en Viena.
Los 35 países miembros del órgano ejecutivo del organismo deliberarán en los próximos cinco días sobre la investigación del programa nuclear iraní, que según los inspectores del OIEA permanece estancada desde hace meses.
Lo que avanzan son los trabajos nucleares en la República Islámica, que ha producido ya algo más de una tonelada de uranio poco enriquecido (UPE).
Ese datos, contenido en el más reciente informe del OIEA sobre Irán, causó un debate entre los expertos sobre si Teherán ya dispone de suficiente material fisible para producir una bomba atómica.
Algunos analistas aseguran que con una tonelada de UPE ya se pueden producir suficiente uranio altamente enriquecido (UAE) para fabricar una bomba.
Otros expertos y el propio OIEA señalan que se requiere al menos de 1.700 kilos de UPE para un arma nuclear.
Además, Teherán tendría que abandonar primero el Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP) y romper cualquier vínculo con el OIEA, para poder avanzar en esa dirección.
El gobierno iraní insiste en que sus trabajos nucleares son sólo para fines pacíficos, como la generación de energía eléctrica, mientras que las principales potencias mundiales estudian adoptar nuevas sanciones contra Irán por la falta de cooperación.
En este sentido, la reunión de la Junta será una especie de barómetro para determinar los puntos de vistas de los principales actores implicados en este contencioso.
En cuando a Siria, su dossier cobra cada vez más importancia en el seno de la Junta del OIEA.
Y es que los inspectores del organismo han detectado en los restos de la instalación de Al Kibar, destruida en septiembre de 2007 por Israel, rastros de uranio y de grafito.
Esos dos materiales, en ambos casos no naturales sino producidos artificialmente, podrían ser un indicio de que Damasco construía una instalación nuclear en Al Kibar, tal y como denuncian Estados Unidos e Israel.
Pero Siria insiste en que Al Kibar era sólo un complejo militar convencional y se niega a aceptar más inspecciones del OIEA en la zona, situada en el norte del país.
Los 35 gobernadores analizarán, además, la sucesión del director general del OIEA, el egipcio Mohamed El Baradei, cuyo tercer mandato vence en noviembre de este año.
Los dos candidatos son el japonés Yukiya Amano y el sudafricano Abdul Samad Minty, ambos representantes permanentes de sus respectivos países ante el OIEA.
Si ninguno de los dos consigue hacerse en los próximos meses con una mayoría cualificada entre los miembros de la Junta de Gobernadores, un tercer candidato podrá ser incluido en la carrera por ese cargo.