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Todo listo para el juicio por el asesinato de Isabel Carrasco

12 de mayo de 2014. Pasan quince minutos de las cinco de la tarde. El cadáver de la presidenta de la Diputación y del PP de León, Isabel Carrasco, yace en el suelo. Acaba de ser abatida con tres disparos por la espalda. Un policía jubilado presencia el asesinato y se lanza a la persecución de la agresora. Su actuación permitió identificar a Montserrat González, que resulta ser la mujer del comisario de la Policía Nacional de Astorga. Tras la detención, llegó la confesión: asesinó a Isabel Carrasco porque la culpaba de frenar la carrera política de su hija, Triana Martínez, también detenida. Dos días después del crimen, la policía local Raquel Gago, la tercera imputada, se personó en comisaría con la pistola, diciendo que la había encontrado en su coche y que no sabía cómo había llegado hasta allí. El fiscal considera que Gago colaboró en el crimen por su estrecha relación con Triana. Madre e hija esperan el juicio en una cárcel de León, mientras Raquel Gago permanece en libertad con cargos. El fiscal pide 23 años de prisión para cada una de ellas.