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Jáuregui dice que la UE no admitirá "fragmentaciones internas" de Estados porque podría "deconstruir la Unión"

Advierte de que "no habrá soluciones" económicas y sociales sin una "unión política más fuerte" que "supere tentaciones nacionalistas"
El candidato del PSOE a las elecciones europeas Ramón Jáuregui ha asegurado que la Unión Europea no va a admitir "fragmentaciones internas de los Estados" porque esa "tentación fragmentadora" podría acabar "deconstruyendo la Unión".
En una conferencia en el Forum Europa-Tribuna Euskadi en Bilbao, el dirigente socialista se ha pronunciado de este modo en relación a las aspiraciones independentistas de diversos territorios en Europa y ha afirmado que le "consta" que existe "un enorme temor" a que "la tentación fragmentadora de los Estados acabe deconstruyendo la Unión".
En esta línea, ha afirmado que "hay que decir --no con afán de asustar ni provocar polémicas innecesarias-- que no van a ser admitidas en la Unión Europea las fragmentaciones internas de los Estados". "Eso no lo contempla la Unión Europea como objetivo porque sabe que, en el fondo, esa tendencia podría acabar deconstruyendo la Unión", ha asegurado.
Jáuregui ha recordado que "la Europa política y económica que estamos construyendo es de estados", aunque ha planteado que "más Europa implica una Europa capaz de aceptar la diversidad de sus naciones y que tiene que flexibilizar sus mecanismos de participación de los pueblos que tiene Europa".
El político vasco ha alertado de que existen "demasiadas tentaciones nacionalistas". En este sentido, ha advertido, ante la "tentación hacia los nacionalismos internos" en los estados, de que "hay nacionalismo aquí en Euskadi, lo hay en Cataluña, en Escocia, en Córcega, en Flandes, en el alto Véneto..., y quizás mañana en otras comunidades, por qué no en Gales, en Bretaña y quizás en las grandes ciudades estado".
"No creo posible una construcción de una Europa tan fragmentada. No creo gobernable una Europa de 40 ó 50 estados", ha manifestado Jáuregui, que también ha censurado "los nacionalismos de los estados reacios a ceder soberanía" a la UE, que "retardan" la construcción europea, y de los "nacionalismos de ultraderecha", que pretende "la desaparición total de Europa".
A su entender, estas "tentaciones nacionalistas" son uno de los principales "riesgos" a los que se enfrenta Europa, junto al "divorcio" entre la ciudadanía y las instituciones europeas y el hecho de que haya una "Unión inacabada", con "una organización insuficiente, peligrosamente fracturada, y enormemente difícil de gestionar".
En este contexto, ha considerado "imprescindible" que la política europea "cambie su arquitectura y orientación económica". El candidato socialista ha advertido de que, aunque Europa ha "salvado el euro" y ha logrado "salir de la UCI", todavía está "en planta" con problemas de endeudamiento "enorme", tasas de desempleo "altísimas" y "peligro" de deflación.
Por su parte, ha abogado por "replantear" las funciones del BCE y crear impuestos "verdaderamente europeos", además de plantear que los países del norte deben ser "realistas" en sus exigencias a los del sur en materia de reducción de endeudamiento. Asimismo, ha apostado por centrar la política económica en una "fuerte" apuesta por la industria y por la coordinación en el campo de la tecnología, los sectores medioambientales y la transición hacia un sistema energético "seguro y competitivo".
También ha reclamado el "fortalecimiento de la unión social" en Europa y ha planteado que el elemento que "más desafecto" ha provocado entre la ciudadanía es "la sensación" de que el marco social de la UE se está "descomponiendo".
En este sentido, ha apostado por "una ambiciosa agenda que coloque en el eje de la realidad europea el pilar social", con un pacto de progreso social y por el empleo, la recuperación del diálogo social, un protocolo social o "la transferencia de renta entre países que permita un seguro de desempleo común".
NO HABRÁ SOLUCIONES SIN UNIÓN POLÍTICA
En cualquier caso, se ha mostrado convencido de que "no habrá soluciones" económicas y sociales en Europa si no hay una "unión política más fuerte" que avance en la construcción europea y "supere las tentaciones nacionalistas". A su entender, es preciso "una Europa más federal" que sea "agente fundamental en el cambio en el mundo del siglo XXI".
"No veo que podamos ser nada en el mundo --ni siquiera Alemania-- si no damos un paso de avance clave en la unión política como condición necesaria para la recuperación económica y construcción de la política social", ha agregado, apostando por hacer "algo así como los estados unidos de Europa".
Jáuregui ha advertido de que "afrontamos un dilema: o nos centramos en las ventajas de la Unión y aprovechamos ese peso colectivo para actuar de modo resuelto y pertinente en el mundo, o cultivamos la fragmentación y contemplamos la posibilidad de un declive total en un mundo en el que sólo son los que cuentan los que elaboran las reglas".
POSIBILIDADES DE CONSTITUCIÓN
En relación a la posibilidad de contar finalmente con una Constitución europea, ha opinado que es "probable que una nueva Constitución en Europa no sea posible en esta legislatura", aunque le "encantaría", y ha añadido que "no podemos arriesgarnos a un proceso refrendatario que pueda tener de nuevo un fracaso" como el de 2004. En este sentido, ha considerado que "no podemos ambicionar demasiado para perdernos en el camino".
Asimismo, preguntado por la postura del candidato socialdemócrata a la presidencia de la CE Martin Schultz sobre la emisión de eurobonos, ha asegurado que Schultz "no está en contra", pero "es alemán y tiene que moverse en una realidad en la que las divergencias norte-sur llevan a muchos a perseverar en que ese paso la UE no puede darlo todavía".
"Obviamente la emisión de eurobonos es el final de un proceso", ha añadido Jáuregui, que ha manifestado que el hecho de que "no lo diga en el debate público no quiere decir que no cree en ello". "Personalmente sé que cree", ha afirmado.
LA PRETENSIÓN ANTIPOLÍTICA
Por otro lado, el dirigente socialista ha planteado la necesidad de "desbaratar la pretensión antipolítica tan extendida en España" porque, "cuando sobran los políticos, sobra la política y, cuando sobra la política, sobra la democracia". Según ha apuntado, "es un enfoque injusto y muy peligroso".
No obstante, ha reconocido que la actividad política y pública se puede "ajustar" a planteamientos de austeridad y mayor transparencia, si bien ha precisado que en España no está "desarbolado" de gasto político y administrativo. De este modo, ha señalado que "lo que hay que hacer es buena política", con políticos "honrados" y eficaces.