Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La familia Pujol se enfrenta a la exhaustiva investigación de los tribunales

La revelación bomba del expresidente que ha sacudido los cimientos de la política catalana ya está en los tribunales y se ha convertido en el punto de partida de una semana negra para toda su familia. Primero por la imputación de su hijo mayor, Jordi Pujol Ferrusola, que el próximo 15 de septiembre tendrá que explicarle al juez Ruz en la Audiencia Nacional el origen de los más de 32 millones euros que movió junto a su exmujer durante 8 años en más de 13 países. Sobre la mesa estarán además del presunto cobro de comisiones ilegales en ventas de terrenos, retribuciones millonarias y variopintas como asesor eléctrico en Gabón e inmobiliario en un local de cercano a Barcelona. Su sospechosa habilidad para los negocios, según el informe de la UDEF, se puede comprobar, por ejemplo, en la compra de varios coches de lujo a precios muy inferiores a su valor de mercado. Además llegó a pagar de una sola vez más de 2 millones de euros por esta casa en Pedralbes y afrontó después una reforma de más de 700.000. Dinero del que, por supuesto, se desconoce su origen.

Esta misma semana se ha descubierto también el ingreso de más 3 millones de euros durante un mes en una cuenta andorrana por parte de Marta Ferrusola y cuatro de sus hijos, uno de los cuales, Oleguer, el pequeño, está siendo ya investigado por la Fiscalía Anticorrupción por el movimiento de más de 3.000 millones de euros en operaciones inmobiliarias.

Presuntos fraudes a los que se les suma la regularización de Josep de unos 2 millones con la amnistía fiscal de 2012 y la imputación de Oriol en la trama de las ITV, la que acabó provocando su salida de la política.