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La Justicia prohíbe por primera vez la manifestación anual por los presos de ETA desde el cese definitivo de la banda

La edición de 2012, convocada por Egin Dezagun Bidea, y la de 2013, organizada por Herrira, sí fueron autorizadas
La decisión del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco de prohibir la manifestación de este sábado en Bilbao supone la primera vez desde el cese de definitivo de ETA en octubre de 2011 que se impide la celebración de la gran manifestación anual del entorno etarra en apoyo de los presos terroristas.
Siempre por las calles de Bilbao y siempre en el mes de enero, los simpatizantes de los internos de la organización criminal han aprovechado estas manifestaciones los últimos años para exhibir un gran poder de convocatoria desde la que trataban marcar la agenda y presionar a las instituciones para lograr un cambio en la política penitenciaria del Gobierno con respecto a ETA.
En enero de 2012, el primer año tras el comunicado de cese definitivo de la banda, fue 'Egin Dezagun Bidea' (Hagamos camino en euskera) quien se encargó de la organización y la convocatoria de la manifestación. Se trataba de una plataforma de nueva creación dentro una renovación que estaban llevando a cabo el mundo de Batasuna de sus plataformas tradicionales habituales.
Así Egin Dezagun Bidea pasó repentinamente a ocupar un lugar preferente en detrimento de históricas plataformas como Etxerat, que era la que hasta entonces se encargaba de estas funciones tras la ilegalización de Gestoras Pro Amnistía, considerada por la Justicia como parte de ETA.
TRES PLATAFORMAS EN TRES AÑOS
Sin embargo, tras este repentino protagonismo, meses después Egin Dezagun Bidea dio paso a Herrira, la encargada de organizar la manifestación de enero de 2013 y desde entonces la marca que capitalizó casi en exclusiva todas las iniciativas relacionadas con los presos de la banda terrorista hasta que fue desarticulada el pasado mes de septiembre con la detención de 18 de sus integrantes en el País Vasco y en Navarra.
La Guardia Civil considera que Herrira ocupó "el vacío dejado" por las ilegalizadas Gestoras Pro Amnistía y Askatasuna para que la banda contase "nuevamente con una organización legal para continuar así manteniendo el control y la cohesión de sus presos". Consideraban que es "la organización próxima a la banda terrorista con mayor capacidad de movilización y activación social".
"Desde su creación el 5 de febrero de 2012, Herrira se presentó públicamente como una organización referente y dinamizadora de apoyo a presos de ETA en el exterior de las cárceles" y, desde entonces, asumió "de modo integral y público, los objetivos, estructura, funciones, métodos y procedimientos de financiación, iconografía y entramado comunicativo que históricamente desempeñaban Gestoras Pro Amnistía/Askatasuna".
Tras la desarticulación de Herrira, fue el colectivo Tantaz Tanta (gota a gota) quien tomó el testigo a la hora de organizar manifestaciones, protestas y la gran marcha de enero. Sin embargo, el juez Velasco ha indicado este viernes en un auto que la movilización fue planeada por Herrira "con mucha antelación" para burlar la suspensión de actividades y por tanto Tantaz Tanta actúa como sucesora.