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Localizados en el cementerio de Camas (Sevilla) restos de nueve de los mineros presa de la emboscada

El Ayuntamiento de Camas (Sevilla), gobernado por Rafael Recio (PSOE), ha anunciado este lunes que la investigación promovida en el antiguo cementerio de la localidad ha propiciado, finalmente, la localización de los restos mortales de nueve de los miembros de la malograda columna minera de Riotinto, enviada el 18 de julio de 1936 en un intento de sofocar el alzamiento militar en Sevilla pero presa de una emboscada tendida por el bando sublevado.
La concejal de Cultura, Eva Pérez, ha sido la encargada de confirmar que se ha podido culminar con éxito la búsqueda de la fosa común en la que descansan los cuerpos de estos nueve mineros de Riotinto que perdieron la vida en La Pañoleta. Pérez ha agradecido la labor desempeñada por los arqueólogos y los operarios municipales, a las asociaciones memorialistas tanto de Camas como de Nerva, y a la Dirección General de la Memoria Histórica por su "implicación" en este proyecto. También ha indicado que "a través de estas iniciativas se puede llevar la verdad a la ciudadanía".
La fosa común está situada en la parte central del cementerio, concretamente a la derecha del paseo central, cuenta con un tamaño de siete metros de largo y dos metros de ancho y en ella se hallan los restos óseos de los nueve mineros y fragmentos de madera de los ataúdes en los que fueron enterrados. Esto último le otorga al hallazgo un alto grado de excepcionalidad puesto que hasta la fecha no se habían encontrado en España represaliados que hubieran sido enterrados en féretros en una misma fosa. Un hecho recogido en un acta del Ayuntamiento de Camas correspondiente al 19 de agosto de 1936 donde se recoge el pago de nueve féretros y la cuantía de ciento ochenta pesetas.
UN PROYECTIL DE MÁUSER EN UNO DE LOS CRÁNEOS
A partir de ahí, el equipo de técnicos comenzó a buscar una fosa común con el tamaño concreto para albergar nueve ataúdes, además de consultar los archivos municipales para confirmar que no hubo ningún accidente o acontecimiento que hubiera acabado con la vida de nueve personas. Tras definir los restos óseos y comprobar que las fracturas en cráneos y extremidades inferiores de los cuerpos coinciden con los documentos donde se recogieron los datos de las autopsias, se pudo confirmar que se trataba de los mineros onubenses. Así lo ha explicado, Andrés Fernández, arqueólogo y director del proyecto, que ha destacado que en uno de los cráneos se encontró un proyectil, de fusil tipo máuser.
De los nueve mineros se conoce la identidad de cinco, dos de los cuales portaban el documento nacional de identidad. Los identificados son José Palma Pedrero, Francisco Salgado Mariano, Domingo Pavón Fernández, Domingo Pachón y Cayetano Muñoz Maestre. Las sobrinas de José Palma fueron las encargadas de poner en conocimiento la posible ubicación de esta fosa común donde podría encontrarse el cuerpo de su tío. Desde ese momento, se iniciaron los trámites para buscar tanto a José Palma como al resto de los mineros mediante la consulta de los archivos municipales, investigación cartográfica, trabajos arqueológicos y fuentes documentales.
Una vez encontrados los cuerpos, el siguiente paso será el de conseguir la exhumación de los mismos y la posterior comprobación del AND de los mineros identificados con sus familiares.
Para el Director General de la Memoria Histórica, Luis Naranjo, hoy ha sido un "día histórico", donde la "memoria y la democracia se han impuesto al fascismo". Asimismo, considera que la memoria "no es un espacio partidista, sino profundamente político ya que fue un genocidio político en el que muriendo personas defendiendo ideas políticas".