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Dos informes confirman que los restos de Las Quemadillas son de "seres humanos inmaduros"

Tras más de diez meses sin Ruth ni José y numerosos rastreos y pruebas, dos informes periciales realizados por expertos independientes en los últimos días concluyen en sus resultados que los restos óseos de la hoguera de la finca de Las Quemadillas son de "seres humanos inmaduros". Dichos informes contradicen el que hizo la policía científica inicialmente y que determinó que se trataba de restos "de pequeños animales". De esta forma, el juez, según ha explicado en una rueda de prensa el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha ordenado dos nuevos estudios para esclarecer definitivamente qué se quemó en el fuego.

En concreto, un primer informe policial, de noviembre de 2011, determinó que eran restos de pequeños animales, si bien la familia materna contrató a un investigador para una nueva prueba, el doctor Francisco Etxeberría, quien ha determinado que los restos de la hoguera encontrada en la finca de Las Quemadillas eran "restos de seres humanos inmaduros, sin determinar edad".
Todo ello a pesar de la dificultad que entrañaban estos análisis ya que la temperatura de la hoguera, dispuesta de tal forma que la convertían en un auténtico horno, habría podido alcanzar temperaturas en torno a los 800 grados que destruyeron la práctica totalidad del material orgánico.
Al respecto, el informe pericial apunta a que el progenitor habría construido un horno crematorio valiéndose de una chapa y de ladrillos para conseguir una temperatura de más de 800 grados centígrados con el fin de pulverizar los cuerpos de los dos pequeños y borrar huellas.
En concreto, el hallazgo de los restos humanos se confirmó hace unos diez días, pero no fue hasta este domingo cuando a última hora de la tarde trascendió la información. Una dificultad añadida es que los restos encontrados no se pueden someter a las pruebas de ADN, pero sí se ha constatado que las muestras pertenecen a dos niños.
Tras este segundo informe, los investigadores solicitaron uno nuevo para confirmar los hallazgos, en este caso se requirió la ayuda del doctor José María Bermúdez de Castro, uno de los investigadores de Atapuerca, que en un tercer informe confirma que "los restos corresponden al menos a un niño de 6,22 años de edad, con un margen de 23 días", edad que tenía Ruth en el momento de la supuesta desaparición.
Los informe de Etxebarría y de Bermúdez de Castro contradicen el que hizo la policía científica innicialmente y que apuntaba a que se trataba de restos "de pequeños animales", según ha explicado el ministro.
Posible error policial
Ahora algunas voces señalan un posible error policial en los primeros análisis.La policía ha reconocido que se deberían haber hechos análisis de ADN en un primer momento pero que no se hicieron porque se había determinado que eran restos animales.
Fernández Díaz ha dicho no busca acusar a la Policía Científica tras las novedades aparecidas en la investigación, sino que trata de conocer la verdad, pero admite que, en caso de que se confirme que el informe policial inicial no era correcto, "el mejor escriba hace un borrón".
El ministro ha asegurado que los agentes del caso han barajado muchas líneas de investigacion que han rastreado todos los lugares donde estuvo José Bretón, padre de los niños y único imputado por el caso y en prisión, aquel día gracias al rastreo de su teléfono móvil. Gracias también al móvil los agentes pudieron saber que Bretón contactó en varias ocasiones con una agencia de EEUU de adopción de niños.
Nueva pruebas bajo secreto de sumario
Así, Fernández Díaz ha explicado que finalmente, el juez, que ha decretado secreto de sumario, ha ordenado dos nuevos análisis para "confirmar o no la veracidad de estos informes, donde dos son coincidentes", al tiempo que ha vuelto a decretar el secreto de sumario en la investigación.
Con este objetivo, este martes Bretón está citado de nuevo en Las Quemadillas para presenciar las pruebas, en las que se comprobará "si una de las mesas metálicas que estaba al lado de la hoguera ha tenido contacto alguno con el fuego". Y es que, "si a un fuego se le pone una plancha metálica encima y ésta plancha metálica se pone al rojo vivo, pues los efectos de quemar son bastante más fuertes de lo normal que si no estuviera la plancha", como explica el abogado de la defensa, José María Sánchez de Puerta.
Tras ello, se recogerá "un bidón que había allí de gasolina vacío", para analizar "si hay huellas de Bretón o no y que se examine nuevamente". Y una tercera prueba es que "se recojan palos, adobes o materiales de construcción que hayan podido estar en contacto con el fuego para hacer como una especie de horno, dónde la cremación fuera bastante más rápida".
Las reacciones de las partes
Tras hablar con el juez, el abogado de José Bretón, Sánchez de Puerta, ha asegurado que "sigue creyendo en la inocencia de su defendido" y que, en caso de que esta prueba se terminase dando por válida, él pediría una contraprueba rápidamente.
Por otro lado, el antropólogo contratado por la familia materna de los niños Ruth y José para realizar el informe sobre los restos óseos, Francisco Etxeberría Gabilondo, ha asegurado que su "misión" por ahora es la de "guardar silencio" y que los peritos como él "solo aportamos información para conocer la verdad pericial", de la cual, según ha recordado, "se derivan resoluciones judiciales".
Además, José María Benito, portavoz del Sindicato Unificado de Policía, asegura que la policía da por bueno este informe: "No puedo confirmar que los investigadores apoyen estas tesis pero le puedo decir que la policía da por buenos todos los informes que le llegan porque no tenemos medios para contradecir ese informe pero hay que tener en cuenta que es un informe instancia de parte, por lo tanto es un informe científico pero interesado y será el juez quien tiene que darle validez y credibilidad".
Por su parte, José Bretón, el padre de Ruth y José, alega que "es totalmente falso e imposible" que en la hoguera hubiera restos óseos de sus hijos, desaparecidos desde el 8 de octubre. Al mismo tiempo, el padre ha negado todo, según su abogado, quien cree que Bretón en "su foro interno está convencido de que esos no son sus hijos".
Empresa de adopción de niños
Por otra parte, el ministro ha defendido que la Policía ha estado trabajando todo este tiempo y que siempre pensó que los niños no habían salido nunca de la finca familiar pese a haber investigado otras líneas de investigación. Los agentes de la Policía gracias a los registros telefónicos del padre de los niños --actualmente en prisión-- peinaron todos los bosques en los que estuvo el adulto y también descubrieron una llamada telefónica a una compañía de adopción de niños en EE.UU.
Llamada de emergencia desde el parque
Ruth y José desaparecieron el 8 de octubre de 2011 cuando pasaban el fin de semana con su padre, José Bretón, en Córdoba. Una llamada del padre alertó a emergencias porque, según su versión, sus niños habían desaparecido en el Parque Cruz Conde. Bretón permanece ingresado en prisión por la desaparición de sus hijos desde el 21 de octubre del pasado año. 
Bretón siempre ha insistido en que perdió a sus hijos y ha jugado con la posibilidad de que los niños estuvieran vivos. Ha escrito varias cartas a medios de comunicación. La última vez envió una misiva como si la hubiera escrito su hija Ruth.
Tanto el juez como los investigadores han barajado la posibilidad de que los niños nunca salieron de la finca familiar y por tanto, nunca llegaron al parque.