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Margallo insiste en que la renuncia de Rajoy es una "condición de imposible cumplimiento" para el PP

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, opina que sería una "malísima solución" que Mariano Rajoy renunciara a ser presidente del Gobierno para favorecer un pacto de su partido con otras fuerzas políticas, además de una "condición de imposible cumplimiento".
"Yo y todos los candidatos del PP salimos pidiendo el voto para Mariano Rajoy y ha habido más de 7 millones de españoles que han votado a Mariano Rajoy". "Desconocer esa realidad es desconocer la voluntad de los votantes", ha añadido, para subrayar después que prescindir de Rajoy es una "condición de imposible cumplimiento".
El ministro ha destacado que Rajoy, con 1,7 millones de votos más que el socialista Pedro Sánchez, ha conseguido 30 escaños más que Sánchez, cuya formación quedó cuarta en Madrid, mientras el PP fue la primera. Nadie dentro del PP, ha insistido el ministro, cuestiona el liderazgo de Rajoy. "Cada cual que arregle su casa", ha señalado para ejemplificar que el liderazgo del partido es algo que compete a los militantes y, en su caso, votantes de esa formación.
Margallo ha recordado que las exclusiones y las descalificaciones personales en España "siempre nos han llevado por muy mal camino", como ocurrió con el "acoso y derribo" a Adolfo Suárez, que terminó con UCD.
Rajoy --ha insistido-- es la "pieza fundamental" del PP, quien le "da estabilidad" al partido, por lo que al ministro le parece "bastante irracional intentar tener un Gobierno estable desestabilizando al primer partido de este país".
El ministro ha defendido que los partidos que aspiran a gobernar de manera estable deben empezar a "hablar de programas" dirigidos a crear empleo, a que los "frutos" de la recuperación lleguen a quienes "más han sufrido" y a que España "siga teniendo un peso importante en Europa y en el mundo", en lugar de debatir sobre nombres y liderazgos.
Y en ese Gobierno estable solo podrían participar PP, PSOE y Ciudadanos, ha reiterado. El ministro considera que en la actualidad es el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, quien tiene que "mover ficha" y decidir "si quiere gobernar con Podemos o si quiere permitir un Gobierno en que estemos PP, PSOE y Ciudadanos" y que podría hacer "las grandes reformas que España necesita".
Y ninguna de esas reformas, ha apuntado el ministro, pueden salir adelante sin contar con el PP, que tiene mayoría absoluta en el Senado.
Con Podemos no se puede contar porque, asegura el ministro, los de Pablo Iglesias no quieren una reforma constitucional sino "poner patas arribas todo y empezar a hablar desde el artículo 1 hasta el último de la Constitución del 78". "Una cosa es corregir lo que no ha funcionado y otra cuestionar todo", ha añadido.