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Marimar Blanco pide en el Congreso unidad contra el yihadismo y quienes pretenden "blanquear" a ETA

Patxi López llama a "divulgar la verdad de lo ocurrido" y evitar que se imponga la "memoria manipulada" o el "desinterés"
La presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Marimar Blanco, ha reclamado este martes la unidad de los demócratas para luchar contra el terrorismo yihadista y también contra los intentos de "reescribir" la historia de ETA y "blanquear" sus crímenes con un relato "tergiversado" de la realidad.
En su discurso en el Congreso de los Diputados durante el homenaje anual a las víctimas del terrorismo, Blanco ha llamado a sus señorías a implicarse en un "firme compromiso nacional e internacional" en contra de los "planteamientos extremistas" del terrorismo yihadista, que "no descansa", es capaz de "golpear con dureza en cualquier parte del mundo y no conoce fronteras", por lo que supone la "principal amenaza para la convivencia diaria".
"No es el actual un momento para regalar a los terroristas divisiones internas ni reproches partidistas. Es el momento de la unidad de todos los demócratas para hacer frente a la mayor lacra del presente siglo. Dediquemos todas nuestras fuerzas a neutralizar
el discurso del odio", ha instado la también diputada electa del PP.
OTEGI ES UN TERRORISTA, NO UN HOMBRE DE PAZ
A renglón seguido, la presidenta de la Fundación ha exigido que se proteja a las víctimas de la "humillación" de presenciar como Arnaldo Otegi, durante años voz de la banda terrorista ETA, es recibido en instituciones democráticas como "un hombre de paz" y un "preso político".
"Están apoyando a un miembro de ETA, a un terrorista señalado por sentencias del Tribunal Supremo, y al hacerlo están atacando nuevamente a todas y cada una de las víctimas golpeadas por ETA", ha advertido, mostrando su "más profunda pulsa" a quienes en los últimos tiempos han abierto las puertas de instituciones como el Parlamento Europeo al líder abertzale.
Además, ha exigido que sean las víctimas las que elaboren un "relato de verdad" sobre lo acontecido durante el último medio siglo en lugar de permitir a las organizaciones terroristas que construyan "falsas justificaciones" de "crueles asesinatos de inocentes" con el único objetivo de "blanquear" los hechos y "reescribir la historia".
"Por la memoria y la dignidad de las víctimas, amenazadas hoy por el riesgo que supone una versión tergiversada de la historia reciente de nuestro país, jamás vamos a permitir que nadie reescriba el relato. No vamos a cesar en la obligación de preservar la única narración posible de los hechos: la que se basa en la verdad, la memoria, la dignidad y la justicia", ha insistido Blanco.
"NO VALEN MEDIAS TINTAS"
Por último, Marimar Blanco ha vuelto a pedir a las fuerzas políticas su "apoyo total" a la labor de la Fundación de Víctimas del Terrorismo frente a quienes "son sólo criminales". "Aquí y ahora ya no valen medias tintas", ha zanjado.
Un discurso que ha compartido el presidente del Congreso y exlehendakari vasco, Patxi López, quien ha coincidido en que, frente a un terrorismo "sin fronteras" tampoco han de ponerse límites a la "unidad y determinación" de quienes pretenden defender los valores democráticos y la libertad.
"Para vencer al terrorismo el arma más importante es la unidad política, la unidad ciudadana frente al terror. Pero igualmente imprescindible es la memoria de lo ocurrido, que debe alzarse como un muro que impida la vuelta atrás", ha proclamado el dirigente socialista, que también aboga por "defender y divulgar la verdad de ocurrido" y evitar que sobre la historia caiga un "manto de desinterés" o se imponga una "memoria manipulada" que "indulte" a los asesinos.
VÍCTIMAS ABANDONADAS
Por eso, ha añadido, es "tan importante" la labor de las víctimas del terrorismo, que durante décadas han sido "los defensores, en primera línea, de la democracia y la libertad" de España en su "dura y larga" lucha contra el terrorismo etarra, sufriendo durante "demasiado tiempo" una "soledad impuesta" y un "abandono" por parte de la sociedad.
"Por eso hoy quiero agradeceros vuestra fuerza moral, vuestra tenacidad frente al olvido. Os debemos mucho, os debemos todo. Y juntos tenemos la obligación de construir un país que no olvide y que hunda sus raíces en el Estado de Derecho, en la Democracia y en la libertad. Valores que los terroristas quisieron y quieren enterrar", ha zanjado el presidente del Congreso, que ha concluido el acto invitando a los asistentes a guardar un minuto de silencio que ha sido roto por un largo aplauso.
Además de los miembros de las mesas del Congreso y el Senado, al homenaje han asistido la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría; y los ministros en funciones Rafael Catalá (Justicia), Jorge Fernández Díaz (Interior), Fátima Báñez (Empleo) y Alfonso Alonso (Sanidad).
El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes; la fiscal general del Estado, Consuelo Madrigal; la defensora del Pueblo, Soledad Becerril; el director general de la Policía, Ignacio Cosidó; y la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, también han asistido al acto.
Igualmente, han estado presentes diputados electos de diferentes formaciones, tales como los portavoces parlamentarios del PSOE, Antonio Hernando, Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, y UPN, Carlos Salvador; el diputado electo de Podemos y guardia civil Juan Antonio Delgado; el del PNV Pedro Azpiazu, el de CDC Jordi Xuclà o el expresidente del Congreso Jesús Posada.
Miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y víctimas del terrorismo han ocupado también asientos de la Sala Ernest Lluch del Congreso --dedicada al ministro socialista de Sanidad asesinado por la banda en el año 2000--, donde se ha celebrado el acto, al que sin embargo no ha asistido, como en ocasiones anteriores, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite).