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Méndez de Vigo pide respetar la Constitución pero acepta su reforma:"Sólo la Biblia se hizo para durar millones de años"

El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, ha exigido este lunes respetar la Constitución y los mecanismos previstos para su reforma porque "no cabe la unilateralidad", aunque se ha mostrado abierto al diálogo para su modificación porque "sólo la Biblia se escribió para durar millones de años".
Méndez de Vigo ha ensalzado el papel de la Carta Magna después de entregar en el Congreso los premios del concurso 'Una Constitución para todos', en el que los niños de colegios de toda España han tenido oportunidad de plasmar en relatos o poesía los valores del texto constitucional.
"Aquí, en esta 'Casa', se hizo la Constitución del consenso", ha subrayado el ministro recordando que el mismo texto recoge los procedimientos que deben seguirse para su reforma. "Los constituyentes pensaron que, para reformar la Constitución, que claro que se puede reformar porque sólo la Biblia se escribió para durar millones de años, tenía que haber el mismo consenso que aquel que hubo cuando se redactó la Constitución", ha insistido.
Por tanto, ha animado a todo aquel que quiera modificar la Carta Magna, en clara alusión a los independentistas catalanes, a buscar ese consenso y trasladar una propuesta a las Cortes Generales. "Lo que no cabe ni en España ni en ningún país europeo es la unilateralidad", ha dejado claro enfatizando que "eso no es posible y no lo entiende nadie en Europa".
"HAY QUE CONTAR LA VERDAD"
Méndez de Vigo cree que éste es el mensaje político que hay que trasladar y considera que así lo está haciendo el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, mostrándose "abierto al diálogo" pero siempre "mediante los métodos previstos".
"Hay que contarle la verdad a la gente. No hay que contarle otras cosas porque no son verdad, no se van a producir y pueden llevar a la frustración", ha subrayado utilizando un símil futbolístico: "Todo el mundo sabe que los penaltis se tiran a once metros y a nadie se le ocurre tirarlos a seis o a veinte porque quiera el árbitro o uno de los equipos".