Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Monedero reclama comenzar a "reconstruir" Podemos "en todo el Estado" y dejar los "juegos de salón"

El reparto de papeles en la cúpula de Podemos: Errejón a la derecha, Iglesias en el centro y él "en el flanco más radical"
El cofundador y exdirigente de Podemos Juan Carlos Monedero considera que es necesario que su formación, que lleva "dos meses" enredada en "juegos de salón" tras su llegada al Congreso, aborde ya una nueva fase "de construcción de partido" y de "un nuevo sentido común".
"Se ha entrado en el Parlamento, pero queda todo lo demás. Llegar al Parlamento supuso sacrificar muchos vagones para que la locomotora cogiera más velocidad. Ahora hay que recuperar esos vagones", explica el politólogo en una entrevista concedida a la revista Interviú, recogida por Europa Press.
Según Monedero, Podemos vive en estos momentos una "fase de anomalía parlamentaria". "Llevamos dos meses enredados en juegos de salón. Yo he dicho que eso es un error", ha lamentado, para añadir, no obstante, que los dos principales dirigentes de la formación, el secretario general, Pablo Iglesias, y su número dos, Íñigo Errejón, "han entendido" que en las pasadas elecciones generales "terminó una fase" y que "ahora empieza otra de reconstrucción de partido".
"Hay que hacer un esfuerzo muy importante de reconstrucción de la organización en todo el Estado", asegura después, tras sugerir que esta nueva fase pasa por volver a conectar con las bases del partido, organizadas en los llamados Círculos; es decir, "recuperar esos vagones" que se han dejado a un lado para convertir Podemos en una máquina electoral.
"EN PODEMOS ALGUIEN TENÍA QUE SER LA IZQUIERDA Y LA DERECHA"
Monedero también da a entender en la entrevista que en la cúpula del partido existe un reparto de papeles y un debate sobre la mejor táctica a seguir para afrontar los retos de la organización. "Yo siempre entendí que en Podemos alguien tenía que ser la izquierda y la derecha. Pablo debería ser quien conectara esos extremos dentro de la formación", explica.
En este reparto de papeles, Monedero reconoce que antes de abandonar la Ejecutiva del partido él asumía "ese flanco más radical, más intransigente con la vieja política", algo con lo que se sentía "a gusto". Preguntado sobre si es Errejón quien asume el otro extremo, el de la derecha, Monedero afirma: "¡Lo tenía que hacer alguien!".
"Yo no diría que tuviera que hacerlo Íñigo ni Carolina Bescansa, pero en cualquier formación política siempre hay gente que tiene que hacer ese papel, es indudable", añade, para explicar que tras su salida de la dirección, fue el propio Iglesias quien le sustituyó en ese flanco más a la izquierda. "Lo ha asumido él, pero está más expuesto", lamenta, al tiempo que defiende que él puede seguir representando ese papel "sin estar en los órganos de dirección".
Asimismo, reconoce que Iglesias "suspira" por "regresar" a centrarse más en la estrategia que en la táctica, que Monedero diferencia explicando que la primera tarea tiene que ver con "el para qué", frente a la segunda, que se centra en "el cómo".
El profesor universitario ya reivindicó, cuando dejó la dirección en abril del año pasado, la necesidad de que Podemos recuperara el espíritu con el que saltó a la arena política en enero de 2014. Así, Monedero reconoció sentirse "decepcionado" con el hecho de que su partido estuviera comenzando a "parecerse", al entrar en el juego electoral y moderar su discurso, a aquellos que querían sustituir cuando nacieron.
Ahora vuelve a defender la importancia de atender a las bases, en un momento en el que se han vuelto a airear las diferentes sensibilidades que conviven en la cúpula de la organización a raíz de la dimisión de diez dirigentes del partido en la Comunidad de Madrid, próximos a Errejón, que han abandonado el partido con duras críticas al líder autonómico, Luis Alegre, una de las personas de más confianza de Iglesias.