Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Miguel Tejeiro: "El Instituto Nóos era una asociación con ánimo de lucro"

El exasesor fiscal del Instituto Nóos Miguel Tejeiro ha subrayado durante su declaración como testigo en el juicio del caso Nóos, que la entidad liderada por Iñaki Urdangarin y Diego Torres "era una asociación con ánimo de lucro", pese a la imagen que ambos exsocios querían proporcionar del Instituto ante las Administraciones públicas, de cuyas arcas desviaron más de seis millones de euros. Según afirma, era "práctica habitual" en la entidad y otras empresas vinculadas la contratación de empleados para simular la actividad de las mercantiles de esta trama, así como justificar y "ennegrecer" los ingresos que de forma irregular obtuvieron. Al mismo tiempo, ha señalado que nadie de la Casa Real revisaba la actividad fiscal de Nóos.

"Tanto es así que Nóos tributaba en el régimen general y no por el de asociaciones y fundaciones. Lo que hacía eran funciones de consultoría", ha remarcado Tejeiro, quien ha señalado que, además de contar con trabajadores ficticios para dar una apariencia real al Instituto y a otras empresas vinculadas, Urdangarin y Torres se repartían el 50 por ciento de los beneficios que obtenían.
La Fiscalía sostiene cómo para ello ambos exsocios urdieron una maraña de empresas entre las que giraban facturas falsas por servicios que no respondían a servicio alguno. Es más, un informe de la Agencia Tributaria incorporado a la causa eleva el importe total de las facturas que se cruzaron dentro del conglomerado empresarial a ocho millones de euros.
Además, apunta a que "la única finalidad perseguida" por Urdangarin y Torres con la toma del control de Nóos era "contar con la cobertura de una asociación que formalmente no perseguía ánimo de lucro, una especie de ONG dedicada a proyectos sociales", cuando en realidad muchas de las facturas "responden a conceptos ajenos a los eventos contratados".
"La ausencia de ánimo de lucro que se pregona de Nóos no se corresponde con la de sus directivos que facturaron contra aquél importantes sumas de dinero", abunda el Ministerio Público.
SALIDA "FORMAL" DE URDANGARIN DEL INSTITUTO NÓOS
Al ser preguntado por el fiscal Pedro Horrach sobre si Urdangarin, en marzo de 2006, abandonó el Instituto Nóos por recomendación de la Casa Real, ha subrayado que la salida fue sólo "formal" puesto que "he oído y he visto que durante unos meses continuó pero hubo al final disensiones entre los socios y fue cuando se separaron".
LA CASA REAL NO REVISABA LA ACTIVIDAD FISCAL DE NOOS
Tejeiro ha manifestado que, en su presencia, la Casa Real no asesoró a Nóos al ser preguntado sobre si revisaba los impuestos de sociedades del grupo y si Urdangarin remitía estos datos para su supervisión. "No lo sé", se ha limitado a responder.
En esta línea, Tejeiro ha manifestado no conocer al que fuera secretario personal de las Infantas, Carlos García Revenga, sobre quien ha afirmado que "nunca nos hemos visto. Y nunca es nunca, ni una vez", al tiempo que sobre el exasesor externo de la Casa Real y Conde de Fontao, José Manuel Romero, ha apuntado que comió con él una vez en un restaurante de Barcelona junto a Urdangarin, quien "quería que le conociese por si en algún momento podíamos tener alguna posibilidad de contacto".
SU HIJA, UNA TRABAJADORA FICTICIA
Además, ha manifestado que era "práctica habitual" en la entidad y otras empresas vinculadas, lideradas por Iñaki Urdangarin y Diego Torres, la contratación de empleados para simular la actividad de las mercantiles de esta trama así como justificar y "ennegrecer" los ingresos que de forma irregular obtuvieron de las Administraciones.
Así, aclaró que uno de estos trabajadores 'ficticios' era su propia hija, Patricia Tejeiro, quien estuvo empleada en Nóos Consultoría Estratégica "sin trabajar" después de que Torres y su mujer, Ana María Tejeiro, le ofrecieran una propina mensual de 60 euros al mes durante cerca de un año.
Sin embargo, ha apuntado que en la nómina figuraba que cobraba unos 600 euros y, al ser preguntado sobre qué pasó con el resto del dinero que oficialmente constaba que cobraba, ha asegurarlo no saberlo de forma directa si bien su hermano, Luis Tejeiro, excontable en el Instituto, "me decía que se lo quedaban ellos", en alusión a ambos exsocios.
Interpelado por la finalidad de esta práctica, Tejeiro ha manifestado que "no era tanto el quedarse ese dinero" sino ser dados de alta en la Seguridad Social para aumentar los gastos deducibles a Hacienda además de disminuir la base imponible y la cuota a pagar en el Impuesto de Sociedades.
En cuanto a su hija, ha manifestado que también a través de su hermano supo que ella había también remitido a una amiga para ejercer también de empleada ficticia, "a propuesta de Torres". El testigo ha señalado que no cree que el resto de trabajadores cobraran propina como su hijo sino que se prestaron a ello "como favor".