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Obama y Lee adoptan un frente unido y firme contra la "amenaza" de Pyongyang

Imagen de este martes del presidente estadounidense, Barack Obama (d), y el presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak, durante una rueda de prensa conjunta en la Casa Blanca, en Wasington DC. EFEtelecinco.es
EE.UU. y Corea del Sur adoptaron hoy una postura unida y firme contra Corea del Norte, al insistir en que no permitirán jamás que Pyongyang posea armas nucleares y asegurar que no "premiarán" más al régimen norcoreano si no abandona su programa.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, y su homólogo surcoreano, Lee Myung-bak, reafirmaron hoy en su reunión bilateral, la segunda tras la mantenida en abril, la "fortaleza" de su alianza y su compromiso con la "completa desnuclearización" de la península coreana.
Lee llegó a Washington con la intención de lograr de Obama el compromiso de su Gobierno con la seguridad y defensa de Corea del Sur ante las amenazas del régimen de Kim Jon-il, y lo consiguió.
"Reafirmamos la fortaleza de nuestra alianza y el compromiso de EE.UU. con la defensa de Corea del Sur", lo que incluye la protección de Seúl mediante su paraguas nuclear, señaló Obama en una rueda de prensa conjunta en la Rosaleda de la Casa Blanca.
"Los norcoreanos, cuando vean la firme alianza que existe entre los dos países lo pensarán dos veces antes de tomar cualquier medida de la que se arrepentirán" después, señaló Lee.
El presidente de EE.UU. calificó el programa nuclear y balístico de Corea del Norte como "una grave amenaza" para el mundo, y aseguró que Pyongyang no "encontrará seguridad ni respeto mediante amenazas, armas ilegales" y violando las leyes internacionales.
El encuentro entre Lee y Obama se celebró después de que el régimen de Pyongyang anunciara el sábado su intención de iniciar el proceso de enriquecimiento de uranio y utilizar el plutonio que almacena con fines armamentísticos, en respuesta a las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU a Corea del Norte por su segundo ensayo nuclear y el lanzamiento de misiles.
Obama señaló que la comunidad internacional "debe perseguir un esfuerzo sostenido y robusto" para aplicar las sanciones, que imponen un embargo a las exportaciones de armas de Corea del Norte, amplían la prohibición de sus importaciones de armamento y permiten la inspección de barcos y aviones sospechosos de estar implicados en estos intercambios.
La pregunta que se plantea ahora es cómo se llevará a la práctica las sanciones, pero Obama únicamente dijo que esta cuestión y la política de cooperación entre los países para poder efectuar las inspecciones serán abordadas "en los próximos meses".
Lo que sí está claro es que "la desnuclearización completa y verificable" de la península norcoreana mediante la "negociación pacífica" es la única vía para Pyongyang hacia la paz, las oportunidades económicas y la integración plena en la comunidad internacional, señaló el mandatario estadounidense.
Por ello, Lee y Obama volvieron a urgir a Corea del Norte a aprovechar esta oportunidad.
Lee insistió en que EE.UU. y Corea del Sur "no permitirán bajo ninguna circunstancia que Corea del Norte posea armas nucleares", por lo que ambos países, junto a sus socios en el diálogo a seis bandas (Rusia, China y Japón) discutirán medidas que "persuadan" a Pyongyang a desmantelar su programa nuclear.
Esas acciones no implicarán, sin embargo, que EE.UU. reconozca a Pyongyang como una potencia nuclear, ni que se "premie" como en el pasado a la península norcoreana, mientras no abandone sus ambiciones y planes nucleares.
"Los norcoreanos tienen que entender que no podrán recibir compensaciones provocando una crisis. Eso ha sido su patrón de comportamiento en el pasado, pero eso ya no será así", dijo Lee.
Obama, por su parte, señaló que "ha habido un patrón en el pasado según el cual Corea del Norte se podía comportar de manera beligerante y esperar un tiempo y ser recompensada después con alimentos, fuel y préstamos, un modelo al que se han acostumbrado".
"El mensaje que estamos enviando es que vamos a romper con este patrón" de comportamiento. "Estamos más que dispuestos a negociar con Corea del Norte (...), pero la respuesta a un comportamiento beligerante, provocativo que amenaza a vecinos será la aplicación seria de las sanciones" significativas existentes, advirtió.
Los dos mandatarios también abordaron en su reunión el futuro del Tratado de Libre Comercio entre ambos países, pendiente de ratificación por el Congreso y que fue impulsado en 2007 por el ex presidente George W. Bush.
Obama, quien se opuso como candidato al acuerdo comercial por considerarlo "muy deficiente", aseguró que quiere trabajar de manera "constructiva" y "sistemática" con el Gobierno de Lee para eliminar algunos de los obstáculos existentes.