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Obama dice que depende de los iraníes decidir quienes serán sus líderes

El pasado fin de semana, el vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden, dijo tener "dudas" sobre la legitimidad de los datos oficiales de las elecciones presidenciales. EFE/Archivotelecinco.es
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo hoy que deben ser los iraníes los que decidan quiénes serán sus líderes y se mostró preocupado por las revueltas que se han sucedido tras la victoria del actual presidente Mahmud Ahmadineyad.
En unas declaraciones a la prensa tras reunirse en la Casa Blanca con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, Obama señaló que está preocupado por la situación en Irán y dijo que ninguna investigación sobre los resultados debería acabar en un baño de sangre.
Los comentarios de Obama son los primeros después de que el presidente Ahmadineyad declarara su victoria en los comicios celebrados en Irán el pasado viernes.
Según los datos oficiales, el líder conservador se impuso con el 62,6 por ciento de los votos al candidato Mir Husein Musaví, algo que no convenció a la oposición, que denunció fraude y se lanzó a la calle para protestar.
"Sería un error por mi parte permanecer callado con lo que estamos viendo en televisión los últimos días", dijo Obama, sobre las manifestaciones, en las que hoy murió un opositor.
El presidente dijo que no hay forma de saber si los resultados fueron válidos, puesto que no hubo observadores internacionales, "pero es importante que la elección de los votantes sea respetada", dijo.
El mandatario señaló que lo que vio fueron "personas muy esperanzadas y comprometidas con la democracia que ahora se sientes traicionadas", por lo que consideró necesario que se lleve a cabo una investigación cuyo resultado "no acabe en un baño de sangre".
Obama defendió que se mantenga el derecho a la libertad de expresión y "la defensa pacífica de los valores universales".
Este es un momento delicado para ambos países ya que Estados Unidos, que no tiene relaciones diplomáticas con Irán desde 1980, ha tendido la mano al Gobierno de Ahmadineyad para retomar el diálogo.
En este sentido Obama señaló que pese a las diferencias que existen, el Gobierno estadounidense continuará "persiguiendo un diálogo directo entre ambos países", por considerar que se trata de un asunto de "seguridad nacional".
Obama subrayó que Estados Unidos quiere llevar a cabo una "severa diplomacia" para evitar una escalada nuclear en Oriente Medio y asegurarse de que Irán "no exporta actividades terroristas".
El presidente apoyó "a las personas que han puesto tanta esperanza y energía en este proceso político", en particular a los jóvenes.
"Que sepan que el mundo esta pendiente" de lo que está sucediendo en Irán, señaló.
El pasado fin de semana, el vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, dijo tener "dudas" sobre la legitimidad de los datos oficiales de las elecciones presidenciales.
Biden dijo que "habrá que ver cuáles fueron los resultados y proceder a analizarlos", pero el Gobierno estadounidense se mantiene cauto.