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Once acusados de comercializar vieiras tóxicas extraídas de la Ría de Ferrol niegan su implicación

Un hostelero admite haber adquirido para consumo propio una pequeña cantidad, pero alega que desconocía su origen
Los once acusados de comercializar con vieiras tóxicas, supuestamente extraídas de forma furtiva en la Ría de Ferrol y comercializadas entre febrero y junio de 2011, han negado los hechos que les imputan y por los que la Fiscalía pide penas de entre dos y tres años de prisión por un delito contra la salud pública en la modalidad de tráfico de géneros corrompidos.
Debido al número de acusados y de letrados, el juicio, del Juzgado de lo Penal número 1 de Ferrol, se ha trasladado a la Audiencia Provincial de A Coruña, donde durante esta semana está previsto que se celebre la vista.
Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo entre las partes, el juicio ha comenzado con la declaración de los acusados, entre los que hay personas vinculadas con el mundo de la hostelería, como una cocinera, un camarero ya jubilado y la gerente de un restaurante de Santiago, además de los responsables de negocios de hostelería en Bergondo, A Coruña y Ferrol.
Figuran otras tres personas, según Fiscalía, encargadas de la extracción y venta de forma ilegal; un transportista y una autónoma dedicada a la venta de marisco de forma ambulante y que las habría distribuido por Santiago y Ribeira.
Con excepción del hostelero de Bergondo, M.A.C.M., los demás acusados han optado por no contestar a las preguntas del Ministerio Fiscal, en un juicio en el que también está personada la Xunta de Galicia.
AUTOCONSUMO
En su declaración, ha admitido que adquirió 24 vieiras a H.M.F.B., pero explicó que lo hizo desconociendo el origen de las mismas y para una celebración en familia. Además, explicó que se las compró porque este último era cliente de su negocio.
También otro procesado, R.C.T., reconoció haber adquirido en alguna ocasión vieira, pero expuso que era para el autoconsumo, al igual que el dueño de un bar de Ferrol, J.J.D.P.
Los demás procesados han negado haber comercializado con vieira que no hubiesen pasado los controles o haberse dedicado a la extracción de la misma de manera ilegal, como han argumentado H.M.F.B.; J.M.R.S. y F.J.V.F. "Ni comercialicé, ni extraje", ha sentenciado uno de ellos.
Mientras, M.P.V., la gerente de un restaurante de Santiago, negó que sus empleados se encargasen de adquirir las vieiras, exculpando así al camarero ya jubilado y la cocinera de su negocio acusados. Además, expuso que eran ella y su padre --propietario del local-- quienes lo hacían. No obstante, ha indicado que lo compraban por los cauces legales.
PENAS DE PRISIÓN
Para H.M.F.B. y J.M.R.S., dos de las personas supuestamente encargadas de la extracción y comercialización de la vieira, el Ministerio Público pide tres años de prisión.
Para el resto de los procesados, F.J.V.F., R.C.T., M.J.P.C., M.P.M., J.A.L.P., J.J.D.P., M.A.C.M., L.M.D.P. y M.J.L.P., piden dos años de prisión. A esta petición, se suman penas de inhabilitación y multas económicas.
En el operativo, la Guardia Civil localizó desde pequeñas cantidades de vieira, 24 en un local de hostelería, hasta los 89,3 kilogramos localizados durante uno de los operativos en el vehículo de dos de los supuestos furtivos.