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El PSOE defiende que el acuerdo con Ciudadanos "dinamita" la reforma laboral del PP

Justifica la falta de memoria económica en el desconocimiento de las cuentas del Estado
El PSOE defiende que el acuerdo de gobierno alcanzado con Ciudadanos "dinamita" la reforma laboral del PP, ya que se compromete a derogar los "aspectos más nocivos" de la regulación introducida en el Gobierno de Mariano Rajoy.
Por eso, fuentes socialistas han restado importancia al hecho de que en el documento pactado entre su partido y el de Albert Rivera no se haya recogido el compromiso de derogar la reforma laboral del PP, que después ha prometido que hará el secretario general del partido, Pedro Sánchez.
En concreto, defienden que se recuperará la ultraactividad, se corregirá la primacía del convenio de empresa sobre cualquier otro y la "absoluta discrecionalidad" para modificar las condiciones de los contratos por parte del empresario. Todo esto, señalan, se incluye en el acuerdo, que no deja ninguno de los aspectos "lesivos" de la reforma sin la promesa de revisión.
Por eso, no creen necesario llevar al papel el compromiso expreso de derogación. Además, según estas fuentes, el acuerdo "cuadra" con el programa de gobierno que envío el PSOE a los partidos con los que quería negociar el pasado 8 de febrero, pero también con su programa electoral.
Este asunto ya fue motivo de controversia en la precampaña de las pasadas elecciones generales. Después de que Sánchez reiterara durante meses que derogaría la reforma laboral del PP, un primer borrador del programa no incluía este compromiso, aunque anunciaba su intención de modificar los aspectos considerados "clave" por el PSOE.
En concreto, fijaba dos fases en su objetivo. En primer lugar, y nada más llegar al Gobierno, se comprometía a impulsar cambios normativos para, por ejemplo, fortalecer la negociación colectiva o modificar los tipos de contrato; y contemplaba una segunda fase de negociación entre los agentes sociales para la elaboración de un nuevo Estatuto de los Trabajadores, en el que se revisaría el coste del despido, en el que no entraba el programa.
Tras las críticas de algunas federaciones, entre ellas la de Andalucía, el PSOE finalmente incluyó en su programa el compromiso de la derogación total y detalló su 'hoja de ruta'.
También precisó que, aunque la revisión del despido corresponde a sindicatos y empresarios, su objetivo sería recuperar "la causalidad y proporcionalidad del despido, incluyendo la revisión de los costes del mismo, y la razonabilidad en los despidos colectivos; garantizar que el despido sea la última medida en los procesos de reestructuración empresarial y asegurar una tutela judicial efectiva frente al despido".
TRES TIPOS DE CONTRATO
Ahora, los socialistas han acordado con Ciudadanos un cambio en las relaciones laborales para luchar contra el paro y la precariedad laboral, en el que apuestan por reducir a tres los tipos de contratos, incluyendo un nuevo tipo de contrato temporal "progresivo" y con indemnización creciente, que iría de 12 a 20 días por año trabajo en caso de despido procedente y de 20 a 33 días en caso de despido improcedente.
Además, fuentes socialistas han negado que este modelo se dirija hacia el contrato único y han recalcado que esto ha sido una renuncia de Ciudadanos. "No hay rastro del contrato único", han remachado, recalcando que el acuerdo está pensando en "no desincentivar" la contratación indefinida, que creen que queda reforzada porque se encarece la prolongación de la contratación temporal.
Y en esto ha incluido la denominada 'mochila austriaca' --un fondo con el que financiar parte de la indemnización por despedido--, que, ha recalcado, el PSOE ya barajó incluir en su última reforma laboral.
El documento del PSOE y Ciudadanos no incorpora memoria económica porque, según fuentes socialistas, no es posible hacerlo sin conocer las cuentas del Estado. Eso sí, han recalcado que habrá que rectificar los presupuestos generales de 2016 y no se va a hacer "un recorte de 8.000 millones de euros del gasto público" como pide Bruselas.
La intención del PSOE es, una vez se conozca la "herencia" del Gobierno de Mariano Rajoy en déficit y deuda pública, acudir a Bruselas para tratar de renegociar el calendario de déficit público.
NO HABRÁ RECORTE DEL GASTO SOCIAL
El compromiso que han alcanzado ya con Ciudadanos, aseguran estas fuentes, es que no habrá "ningún recorte del gasto social", sino "todo lo contrario, garantizar que los derechos sociales tendrán asignación presupuestaria suficiente.
Además, han dejado claro que quieren "mejorar la capacidad recaudatoria" del sistema fiscal y revisar su arquitectura, con la premisa de que la carta de esa reforma no puede caer en la clase trabajadora.
Así, han señalado, si "como consencuencia de la herencia recibida" el próximo gobierno tiene que hacer "ajustes adicionales", el objetivo es hacerlo por la vía de los ingresos y que lo paguen las "grandes fortunas".
Desde el PSOE se ha insistido en que, a partir de este acuerdo, queda "mucho por desarrollar", entre otras cosas porque algunos asuntos dependerán de esa "herencia recibida".