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El PSOE ve "un error brutal" equiparar la comisión de los ERE con un tribunal y resta crédito a Guerrero

El vicesecretario general del PSOE de Andalucía, Mario Jiménez, ha criticado este viernes el comportamiento que están manteniendo los representantes del Grupo Popular --a quienes se ha referido como "meritorios" que "no están a la altura"-- en la comisión de investigación creada en el Parlamento sobre el caso de las irregularidades detectadas en los expedientes de regulación de empleo (ERE) tramitados por la Administración andaluza, ya que, en su opinión, están tratando de convertir ésta "en una sala paralela del Juzgado número seis de la Audiencia Provincial de Sevilla", encargado de la instrucción de este caso.
En una rueda de prensa celebrada en Sevilla, Jiménez ha tachado esta decisión de "error brutal", ya que, según ha remarcado, "una comisión de investigación no es un juzgado de lo penal", y "cuando se impone que comparezcan en ella personas imputadas se corre el riesgo de que ocurra lo que está pasando", en referencia a la actitud de los primeros comparecientes de acogerse a su derecho a no declarar, una postura que el dirigente socialista ha defendido por ser un derecho "recogido en la Constitución", y que, por ello, hay que "respetar".
"El PP-A ha querido hacer una revisión paralela de la causa y eso ha perjudicado enormemente la imagen de la comisión y su propia posición", ha lamentado el 'número dos' de los socialistas andaluces, que ha contrapuesto ese comportamiento con el trabajo "magnífico" que, en su opinión, están protagonizando los representantes de su grupo político, que tratan, según ha explicado, de ser "escrupulosos y respetuosos con los reglamentos de la Cámara", de forma que combinan el deseo de "conocer la verdad" con el "respeto a los derechos individuales de los comparecientes".
Además, Jiménez se ha mostrado convencido de que el presidente de honor del PP-A, Javier Arenas, debe de estar "enfadado" por cómo está discurriendo la comisión, porque "al PP-A, por su propia impericia e incapacidad, se le está yendo de las manos todo el trabajo descarnado que llevó a cabo cuando él lo presidía para convertir el caso de los ERE en un escándalo político".
Por otro lado, el 'número dos' del PSOE de Andalucía no ha querido valorar las palabras del exdirector general de Trabajo Francisco Javier Guerrero --el único imputado que permanece en prisión por su supuesta implicación en esta trama-- pronunciadas en el transcurso de su declaración en la comisión de investigación, este pasado miércoles, en las que apuntó a personas "no imputadas" como posibles conocedoras de estos hechos, ya que, a juicio de Jiménez, "las palabras de Guerrero tienen muy poca solvencia, credibilidad y valor a estas alturas".
SEPARAR EL GRANO DE LA PAJA
Por último, el representante del PSOE-A, que ha deseado que la comisión "continúe con normalidad su trabajo" para llegar a unas "conclusiones válidas", ha defendido tanto el modo de preguntar de los representantes socialistas en la comisión --enviando las cuestiones por escrito--, como las propias ayudas socioeconómicas en cuya distribución presuntamente se cometieron las irregularidades que se investigan.
Así, Jiménez ha abogado por separar "el grano de la paja", es decir, "diferenciar una política indispensable que desde el punto de vista socioeconómico fue buena, ya que permitió sacar adelante a miles de empresas y familias en Andalucía y ayudar a sectores económicos y territorios que estaban en una situación crítica muy importante, de la mala utilización de la confianza que alguno haya podido hacer de su responsabilidad para presuntamente beneficiarse él o a su entorno personal".