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El PSdeG hará de su gestión en la Xunta el "baluarte inexpugnable" de su oposición

El PSdeG ha hecho hoy autocrítica tras el revés electoral pero, sobre todo, ha reivindicado su gestión al frente de la Xunta, lo que esta fuerza empleará como "baluarte inexpugnable" de su labor de oposición los próximos cuatro años.
El PSdeG celebró hoy el comité nacional del partido, un órgano que convocó para el 25 de abril el congreso extraordinario que elegirá la nueva dirección que sustituirá el equipo de Emilio Pérez Touriño, dimitido del cargo de secretario general tras la victoria del PP por mayoría absoluta.
Tanto el vicesecretario de organización del PSOE, José Blanco, como el presidente de la gestora de los socialistas gallegos, Ricardo Varela, han admitido que en la derrota electoral ha habido errores, pero insistieron en reivindicar la labor del PSdeG y de Touriño en el Gobierno.
Así, Blanco apuntó que los socialistas mantendrán en Galicia una oposición "implacable y constructiva", que tratará de evitar que el futuro presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, dé "marcha atrás" en conquistas sociales, "sea cual sea el coche que utilice", ironizó.
En comparecencias diferentes, tanto Blanco como Varela insistieron en su autocrítica en que lo que han castigado los ciudadanos no ha sido que el PSOE concurriese en un Gobierno de coalición con el Bloque, sino la "competición" en el propio seno del Ejecutivo, indicó el dirigente nacional.
En la reflexión que se abre en el PSdeG, dijo Blanco, es preciso reivindicar "los aciertos" de Emilio Pérez Touriño al frente de los socialistas gallegos, ya que cogió el partido "en las cenizas", con 13 diputados, escasos alcaldes y lo proyectó "al éxito" y al mayor respaldo electoral que nunca habían tenido.
A este respecto, insistió en que el problema no ha sido la formación de una coalición con el BNG, sino "haber competido dentro del Gobierno, y eso lo han visto con toda claridad los ciudadanos y lo han castigado en las urnas".
A la reunión de esta mañana no ha asistido el presidente en funciones de la Xunta ya que, dijo Varela, decidió acudir para no condicionar el debate.
En las elecciones, explicó Varela, se cerró una etapa y una dirección del partido encabezada por Pérez Touriño, cuya decisión de dimitir fue valorada de manera mayoritaria por la militancia y abrió la posibilidad de que el partido busque su camino "con autonomía".
Con independencia de los errores que hayan podido cometer tanto en el Gobierno como en la transmisión a la sociedad de sus logros o en la propia campaña electoral, los socialistas, dijo Varela, ven muy positiva la gestión de la Xunta y considera que debe ser un "baluarte inexpugnable de nuestra labor de oposición".
Apuntó que en los últimos cuatro años se ha hecho un importante esfuerzo para la potenciación de los servicios públicos como la sanidad o la educación. Por ello, el comité nacional ha trazado "una raya en el suelo en estas políticas y hará un dique de contención en el futuro" para reivindicar los logros sociales del Gobierno de Pérez Touriño.
"Algo hicimos mal, pero muchas cosas las hicimos muy bien", reiteró el dirigente socialista, que apostó por corregir errores pero también por "preservar y defender" los aciertos del Ejecutivo gallego todavía en funciones.
Además, Varela apostó por que el congreso extraordinario lleve al PSdeG "a lo que es: esa gran fuerza socialista y galleguista de este país, y que lleve al partido a solicitar a los gallegos apoyo para construir un proyecto mayoritario".
A preguntas de los periodistas, Ricardo Varela destacó que el ex secretario general no asistió a la reunión después de que trasladase a los dirigentes su deseo de que el debate se acometiese "con la máxima libertad y los menos condicionantes posibles", por lo que entendió que su ausencia lo facilitaría, lo que consideró un gesto a valorar.