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Pablo Iglesias dice que sería "un honor" ser recibido por el Papa, pero no permitirá "privilegios" a la Iglesia

El secretario general del PSOE, Pablo Iglesias, ha dicho que aún no tiene confirmación de que el Papa Francisco le vaya a recibir en el Vaticano a la vuelta del verano, pero en todo caso ha asegurado que sería "un honor". Eso sí, ha reiterado que, si llega a la Moncloa, acabará con el Concordato entre España y la Santa Sede y eliminará lo que considera "privilegios" de la Iglesia católica en nuestro país.
En un desayuno informativo en Madrid, Iglesias fue preguntado por las noticias publicadas por distintos medios apuntando a que Jorge Mario Bergoglio le recibirá en audiencia en septiembre, presumiblemente el día 10. "No tenemos confirmación oficial, pero si se confirma que nos recibirá, será un honor y un enorme placer conocerle en persona", ha comentado.
El candidato de Unidos Podemos ha señalado que, aun cuando "hay muchas cosas" que le diferencian del Papa Francisco, no le genera "los mismos sentimientos" que sus antecesores Benedicto XVI (Joseph Ratzinger) o Juan Pablo II (Karol Wojtyla), e incluso cree que Bergoglio dice cosas que le parecen "muy sensatas".
EL PAPA REMA EN LA MISMA DIRECCIÓN QUE PODEMOS
"Tiene una sensibilidad que hace que en muchos aspectos reme en la misma dirección que nosotros --ha añadido--. Es una cosa saludable estrechar lazos con quien piensa distinto. Se puede admirar a dirigentes de otras organizaciones ideológicas cuando lo que dicen es justo y están siendo valientes".
De hecho, Pablo Iglesias presume de ser el primer eurodiputado que aplaudió a Bergoglio cuando visitó el Parlamento Europeo. Entonces regaló al Papa la novela San Manuel Bueno, mártir, de Miguel de Unamuno, donde cree que se refleja "la forma en que un ateo se puede entender de maravilla con un religioso si hay un bien superior en juego, como es la dignidad de la gente".
Ahora bien, el líder del partido morado ha querido dejar claro que, si es presidente del Gobierno, mantendrá con el Vaticano una relación "razonable" en la que no haya "privilegios". De entrada ya avisa de que no acepta el actual estatus jurídico con la Santa Sede porque la propia palabra de Concordato ya resulta "inadecuada para expresar la relación jurídica propia de un Estado democrático con el Vaticano".
En ese sentido, apuesta por un acuerdo jurídico como el que podía haber con otras confesiones y Estados y que ponga fin a "una suerte de privilegios que son incompatibles con un estado laico y con una democracia".
Así, adelanta que, si es presidente del Gobierno, el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) lo tendrá que pagar "todo el mundo", y también los edificios de la Iglesia católica, y que en los colegios públicos no habrá "catequesis". "Entiendo que se estudie historia de las religiones, y que es sensato que, en un país culturalmente católico como España, se estudie historia de la religión católica, pero creo que catequesis en escuelas públicas, no es adecuado en un Estado democrático moderno", ha resumido.