Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El pacto de la izquierda que nunca llegó

Era el estreno del Secretario general de Podemos en la tribuna de oradores del Congreso de los Diputados. La bancada morada le aplaudía en pie insuflándole ánimos mientras él dedicaba sus primeras palabras a los que combatieron una etapa que nunca vivió: la dictadura.

Pronto entraba en faena para reprochar a Pedro Sánchez que se haya entregado a Ciudadanos, es decir, a los brazos del Partido Popular, desde su interpretación. Lo que hace inviable un acuerdo progresista. Para los socialistas el escollo principal es otro, el referéndum que Podemos quiere llevar a cabo en Cataluña.

A pesar de que ambos se han vuelto a tender la mano públicamente a pocas horas de la votación de investidura, todo se ha quedado en un gesto vacío. Tras un largo cruce de acusaciones con durísimas alusiones a los GAL, por un lado, y al terrorismo de ETA, por el otro, se ha evidenciado la imposibilidad del acuerdo que nunca llegó a existir: el de la izquierda progresista. Iglesias había anunciado que votaría no a la investidura de Pedro Sánchez y el discurso del líder socialista no le ha hecho cambiar de opinión. Un no que mantendrá también en la segunda votación. Si hubiera alguna posibilidad de entenderse, no lo veremos hasta después del viernes. A partir de entonces Iglesias propone a Sánchez retomar las negociaciones.