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Pascual Sala defiende "violencia legítima del Estado de Derecho" y dice que "no hay más solución que la disolución"

El expresidente del Tribunal Constitucional (TC) Pascual Sala ha defendido este miércoles que "la violencia legítima del Estado de Derecho es uno de los pilares necesarios para defender nuestras libertades", mientras que "la violencia terrorista es recusable y, por consiguiente, no hay más solución que la disolución y entrega de las armas, y el reconocimiento de los gravísimos daños cometidos".
En su intervención en la XXII ofrenda floral en memoria del profesor Manuel Broseta, asesinado por ETA en 1992, ha manifestado que la banda "ha sido la losa sepulcral, el handicap más tremendo que ha tenido la democracia española, que no ha sido completa democracia precisamente por esa organización terrorista que no solamente desconoce el Estado de Derecho, sino lo más elemental de un Código Penal, y que está viva todavía, no se ha disuelto, quizá porque pretenden conseguir ciertas ventajas o compensaciones", ha apuntado.
Ha subrayado asimismo que "el TC siempre ha establecido las cosas claras" en el sentido de que "no se puede confundir la violencia terrorista con la violencia legítima que se ejerce por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado cuando detienen a los asesinos y a los delincuentes, y por los jueces, cuando los condenan tras un juicio justo con todas las garantías". "No hay violencia venga de donde venga", ha sentenciado Sala.
"EL FIN DEL TERRORISMO NO SE HACE NEGOCIANDO"
Así, ha remarcado que "el fin del terrorismo no se hace negociando, el terrorismo es algo recusable, completamente contrario a la democracia y tiene que terminar, acatar la ley, cumplirla en todas sus dimensiones y respetar a las víctimas del terrorismo", punto en el que ha afirmado que "cualquier exaltación que se haga de un atentado terrorista o de una persona que ha cometido estos crímenes es precisamente atentar contra el Estado de Derecho, contra los valores y símbolos que profesó en su día Manuel Broseta".