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Pedro Sánchez culpa a Rajoy de que haya un gobierno en funciones ante la situación catalana, pero niega "vacío legal"

Asegura que las instituciones españoles no permitirán la independencia, "gobierne quien gobierne, sea el PP o el PSOE"
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha culpado este lunes al líder del PP, Mariano Rajoy, de que un gobierno en funciones se enfrente ahora a la situación catalana, con un nuevo president que quiere continuar con el proceso soberanista, pero ha defendido que no hay "ningún vacío legal" y el Estado podrá actuar si la Generalitat toma alguna decisión "ilegal".
Así ha respondido el líder de los socialistas en una rueda de prensa en Ferraz cuando se le ha preguntado si cree que un ejecutivo en funciones puede responder a las medidas que pueda tomar el nuevo Gobierno catalán y si este nuevo escenario le puede llevar a reconsiderar su decisión de no apoyar la investidura de Rajoy.
Sánchez ha insistido en que la decisión del PSOE de no facilitar un gobierno del PP, que aprobó por unanimidad el Comité Federal el pasado 28 de diciembre, no se va a modificar y ha apuntado además que el cambio que proponen los socialistas es necesario para salir del escenario de confrontación y abrir el tiempo del diálogo, con una reforma de la Constitución.
De hecho, ha reiterado que, aunque el PSOE cree que el "único culpable" de la situación a la que se ha llegado es el bloque indepedentista", ha habido también "un responsable" durante estos años al frente de La Moncloa, Mariano Rajoy. Por eso, los socialistas creen que cuatro años más del líder del PP en el Gobierno "no van a resolver los problemas" de España y la situación de bloqueo se va a "agravar".
RAJOY LO SABÍA: TENÍA QUE HABER ADELANTADO ELECCIONES
Pero, además, ha responsabilizado a Rajoy de la situación a la que se enfrenta ahora el Gobierno en funciones por no haber adelantado las elecciones generales como le pidió el PSOE.
"El 27 de septiembre se celebraron las elecciones en Cataluña y Rajoy sabía entonces que esas elecciones convocadas con carácter plebiscitario iban a desarrollarse en un momento en el que se iban a convocar para el 20 de diciembre las elecciones generales y, en consecuencia, iba a haber un gobierno en funciones", ha dicho.
Por eso, ha remachado, "a quien habría que mirar es al señor Rajoy, porque debería haber adelantado las elecciones a septiembre" para haber evitado esta situación.
En cualquier caso ha insistido en que no va a haber "ningún vacío de poder ni ningún vacío legal", porque el Estado de Derecho tiene sus instrumentos para poder responder proporcionalmente a esas decisiones que se puedan tomar de manera ilegal en contra de la sentencia del Tribunal Constitucional" sobre la resolución independentista que aprobó el Parlament el pasado 9 de noviembre.
Según ha dicho, el gobierno en funciones tiene "todo el apoyo" de los socialistas para que "de manera coordinada y acordada" tome las decisiones que correspondan.
Ademas, ha emplazado al jefe del Ejecutivo en funciones a que "hable" con el nuevo presidente catalán para "normalizar las relaciones". "Es la petición que le hago oficialmente al presidente del Gobierno", ha dicho.
A partir de aquí, y en relación con la investidura de Carles Puigdemont como nuevo presidente de la Generalitat, Sánchez ha explicado que la posición del PSOE es que este nuevo Gobierno tiene la legitimidad para gobernar Cataluña en el marco de la Constitución y del Estatuto de autonomía.
Por tanto, ha recalcado, la mayoría parlamentaria que ha permitido la investidura de Puigdemont "no tiene el derecho ni la capacidad para imponer su voluntad a la mayoría de catalanes" que el pasado 27 de septiembre dijeron 'no' a la independencia, ni tampoco a las instituciones democráticas del país.
Porque, ha recalcado, "no van a permitir, gobierne quien gobierne, sea el PP o el PSOE", que el independentismo sitúe a Cataluña fuera de la legalidad y "convierta en extranjeros" a los ciudadanos que se sientan españoles y catalanes.
Sánchez ha insistido en que la mayoría de los catalanes está en contra de esta ruptura y ha cargado contra el acuerdo alcanzado por Junts pel Si y la CUP para conseguir lo que no obtuvieron en las urnas.
Así, ha defendido que no es "un problema de nombres", que no se trata de Mas ni de Puigdemont, sino de un "proyecto político que no respeta" la voluntad de la mayoría de los catalanes y que pretende situar a Cataluña fuera de la legalidad. "La extraña coalición de Junts pel Si con la CUP es una mala noticia para los catalanes", ha dicho.
A partir de aquí, ha insistido en que el PSOE trabajará para que no se produzca la "fractura" que, según ha dicho, busca este acuerdo político y ha defendido que lo hará primero con el respeto a la ley y segundo con "diálogo, diálogo y diálogo".
De esta manera, ha explicado que es el momento de "ser firmes en la defensa de la legalidad democrática y el ordenamiento constitucional", pero también de ofrecer soluciones a los ciudadanos. Para el PSOE, esto pasa por una reforma de la Constitución, una propuesta "legal, coherente con el ordenamiento constitucional y posible".
En su opinión, la reforma de la Carta Magna con una orientación federal, y el voto de todos los españoles, es "una vía para encauzar" el debate y "solucionar el conflicto".
Sánchez se ha mostrado convencido de que "la democracia es más fuerte que el desafío independentista" y ha recalcado que "ningún político y ningún gobierno se puede situar por encima de la ley". Y si "no le gusta", existen "cauces democráticos para modificarla".
Eso sí, ha recalcado que los socialistas no van a "aceptar planteamientos rupturistas", porque no van a aceptar que se divida a los catalanes y se separe a Cataluña de España y de la Unión Europea.