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Pere Navarro y los críticos mantienen las discrepancias y tensan la unidad del PSC

Diputados próximos a la dirección advierten de las nefastas consecuencias de una ruptura
El primer secretario del PSC, Pere Navarro, y los sectores críticos del partido han mantenido este lunes las discrepancias en torno a la estrategia del partido en el 'derecho a decidir', tensando de nuevo la unidad socialista del grupo en el Parlamento catalán.
En la reunión de la Ejecutiva de este lunes, el líder del PSC ha insistido en que el partido debe rechazar este jueves en la votación del Parlamento la iniciativa de CiU, ERC, ICV-EUiA y la CUP de pedir al Estado la transferencia de la competencia para celebrar la consulta.
Fuentes de las corrientes críticas consultadas por Europa Press han lamentado en la reunión "la falta de cintura" del primer secretario, que consideran que tiene un pacto no explícito con el PSOE para decir 'no' en la votación del jueves.
Los críticos interpretan que Navarro no quiere abstenerse porque esto le obligaría a tener que abstenerse también en el Congreso, y esto supondría romper con el PSOE por tercera vez en esta legislatura.
"Sí la dirección se mantiene con el 'no' rabioso, habrá diputados que se desmarcarán", advierte un miembro de la Ejecutiva del PSC crítico con Navarro, que argumenta que no pueden votar 'no' porque supone alinearse en el Parlamento con PP y C's.
En la reunión de este lunes varios dirigentes próximos a Navarro han advertido de los riesgos de que el grupo en el Parlamento se fracture y, sobre todo, de que la reacción de la cúpula sea expulsarlos del grupo parlamentario.
Un diputado que seguirá la disciplina de voto sea cual sea la posición del partido ha avisado de que "consecuencias desproporcionadas" sobre los díscolos podrían tener repercusiones nefastas para el socialismo catalán lo que queda de legislatura.
Entre cinco y siete diputados de los 20 del grupo podrían desmarcarse si el voto es 'no', por lo que, si son expulsados, el PSC pasaría a ser la cuarta fuerza en la Cámara catalana por detrás del PP; además, si ERC entra en el Gobierno, Navarro perdería la posibilidad de ser el líder de la oposición.
REUNIÓN DEL MARTES
En declaraciones a los medios tras la Ejecutiva, el crítico y alcalde de Lleida, Àngel Ros, ha defendido que aboga por la "abstención" o por la libertad de voto, y ha confiado en poder acercar posiciones con Navarro en la reunión del grupo parlamentario de este martes.
El líder de la corriente Avancem y diputado, Joan Ignasi Elena, no ha desvelado qué votará, pero ha defendido "seguir hablando de aquí al jueves" para poder llegar a un acuerdo que suscriba todo el grupo socialista.
Aunque no se ha tratado en la reunión de la Ejecutiva de este lunes, fuentes socialistas aseguran que dirección y críticos podrían buscar una resolución para el jueves alternativa a la de CiU, ERC, ICV-EUiA y la CUP para lograr así la unidad de voto.
Si finalmente hay diputados que no siguen la consigna de voto podría repetirse la escena del 23 de enero de 2013, cuando cinco diputados socialistas se desmarcaron de la votación en la que el PSC dijo 'no' a la declaración de soberanía y optaron por no votar.