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Pisarello y Collboni piden colaboración a la oposición y ERC y CUP evidencian su distanciamiento

La oposición en bloque critica un acuerdo de gobierno que dice que representa una vuelta al pasado
El primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, y el líder del PSC en el Ayuntamiento y segundo teniente de alcalde, Jaume Collboni, han vuelto a invitar a grupos de la oposición a colaborar con el ejecutivo para trabajar por la ciudad, en un pleno municipal en el que ERC y la CUP han evidenciado su distanciamiento respecto al Gobierno municipal tras el acuerdo con el PSC.
En el primer pleno tras la formalización de la entrada del PSC al ejecutivo, Pisarello ha defendido que "este acuerdo lo que abre es una nueva fase que quiere dar continuidad a la gran revuelta democrática de las elecciones municipales del 24 de mayo", y ha pedido al resto de grupos que priorizar los intereses de la ciudad por encima de las siglas.
Collboni ha resaltado que la voluntad del acuerdo es hacer gobernable la ciudad y reforzar áreas que considera clave --que incluyen la creación de empleo y la reducción de las desigualdades, ha citado--, tras lo que ha resaltado que el ejecutivo "quiere y debe tender la mano a los grupos de la oposición" para sacar adelante acuerdos.
"VIEJA POLÍTICA"
El líder municipal de ERC, Alfred Bosch, ha reiterado que la entrada el PSC representa volver a pasado y ha consistido en un juego de sillas casi tragicómico, en sus palabras, tras lo que ha insistido en que tienen vocación de gobierno pero no para retroceder: "Ofrecimos un cambio real y ustedes eligieron la vieja política. Que tengan mucha suerte. Si quieren echarse atrás, nosotros tiraremos adelante".
Ha dicho que ERC está ahora en el Ayuntamiento como en medio de un "bocadillo", y ha avisado al Gobierno municipal de que se ha casado con los de siempre, con los que ERC rompió hace una década por tener discrepancias y porque tenían carencias democráticas, en palabras de Bosch.
"RESTAN" ACUERDOS
Maria José Lecha (CUP) ha dicho que, con el acuerdo de Gobierno, vuelven al ejecutivo la mafia y los responsables del genocidio financiero, en sus palabras, y ha avisado: "Hoy tienen cuatro concejales más, pero restan posibilidades de llegar a acuerdos con la CUP. Vosotros mismos, después no nos hagáis responsables".
La concejal de la CUP --que ha colgado junto a sus asientos del pleno carteles de apoyo al 'mantero' detenido por agredir a un agente de la Guardia Urbana-- ha asegurado que el acuerdo de gobierno es una estafa porque se ha hecho con los que gobernaron 32 años con ICV como muleta, según ella, y ha aseverado: "Hay que tener mucha valentía para pactar con la mafia y venderlo como un pacto de progreso, y todo sin despeinarse".
Pisarello ha respondido a ERC que gobernó en la ciudad muchos años con el PSC y le ha recordado que comparten gobierno en el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y en la Generalitat con CDC --"un partido muy antiguo y del que se podrían decir muchas cosas"--, y que la CUP gobierna con el PSC en Argentona (Barcelona), y eso no ha impedido que hayan sacado adelante políticas conjuntamente.
CRÍTICAS DE CIU, C'S Y PP
El portavoz de CiU, Joaquim Forn, ha criticado que Colau gobierna ahora con los que llamaba mafia --se ha preguntado si se guardo improperios e insultos hasta la próxima campaña electoral, en sus palabras--, y ha ironizado sobre las palabras de Pisarello: "¿Es una gran revuelta democrática volver a lo que gobernó durante 32 años? ¿La gran revuelta se hizo con 11 concejales de 41, cuando el segundo tiene diez?".
La líder municipal de C's, Carina Mejías, ha avisado de que el gobierno nace de la debilidad porque sigue en minoría, y ha advertido a Colau de que no debería dividir el pleno en bandos porque necesitará apoyos de otros grupos, tras lo que ha criticado que, con el acuerdo de gobierno, el equipo de Colau "se aleja de vecinos y barrios en los que están incómodos y se los atribuyen al PSC para que descargue el trabajo que a ustedes les resulta incómodo".
El presidente del grupo municipal popular, Alberto Fernández, ha coincidido en recordar que BComú se refirió en campaña al PSC como mafia --se ha preguntado si ahora la 'Cosa nostra' gobierna en la 'Casa gran'--, y ha replicado a Bosch que, "más que un bocadillo, no es ni chicha ni limonada".
Mediante el acuerdo, Collboni pasa a ser segundo teniente de alcalde y asume el área de Cultura, mientras que la edil socialista Montserrat Ballarín es concejal de Comercio y Mercados; Carmen Andrés, de Infancia, Juventud y Ancianos; y Daniel Mòdol, de Arquitectura, Paisaje y Patrimonio.