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Prorrogan la prisión al ex marino Cavallo acusado de secuestrar a dos monjas francesas

Un tribunal de Buenos Aires prorrogó por un año el auto de prisión que pesa sobre el ex marino argentino Ricardo Cavallo, acusado por el secuestro de dos monjas francesas, entre otros delitos de represión cometidos durante la dictadura.
El fallo, difundido hoy por la Cámara Federal de Apelaciones, convalida así un dictamen del juez Sergio Torres que rechazó la excarcelación solicitada por la defensa de Cavallo en vista de que vence el plazo legal del auto de prisión sin que la causa haya pasado a juicio.
Torres instruye una gigantesca causa por cientos de secuestros, aplicaciones de tormentos y asesinatos cometidos en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó el mayor centro ilegal de detención instalado por la última dictadura militar argentina (1976-1983).
Al igual que el juez Torres, los miembros del tribunal de apelaciones afirmaron que el ex marino extraditado desde España en 2008 "podría entorpecer" las investigaciones en caso de recuperar la libertad.
También coincidieron en que existe la "posibilidad que el imputado coarte a los testigos o los induzca a falsear su declaración, o a sustraerse a su deber de presentarse al llamado judicial".
Ricardo Cavallo, sobre quien pesan seis autos de prisión y millonarios embargos a sus bienes, es acusado del secuestro de las monjas francesas Leonnie Duquet y Alice Domon, y de la fundadora de la agrupación Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor, cometido en 1977 por grupos paramilitares que actuaban en la ESMA.
Se le acusa además del secuestro del escritor y periodista argentino Rodolfo Walsh, entre otros delitos de lesa humanidad cometidos en la mayor cárcel de la dictadura, donde se calcula que hubo unos 5.000 prisioneros, la mayoría actualmente desaparecidos.
Las actuaciones por los crímenes en la ESMA también involucran al ex marino Alfredo Astiz, apodado "El ángel de la muerte", a quien se señala como coautor del secuestro de Duquet y Domon, así como del de la ciudadana sueca Dagmar Hagelin.
Durante la dictadura argentina desaparecieron 18.000 personas, según cálculos oficiales, aunque los organismos de derechos humanos elevan esa cifra a 30.000.