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Al Qaeda pide la excarcelación de islamistas en Mauritania para liberar a los cooperantes

Albert Villalta, Alicia Gámez y Roque Pascual , miembros de la misma ONG, Acció Solidaria, fueron secuestrados el pasado 29 de noviembre cuando participaban en una caravana que repartía ayuda humanitaria en Mali. Viajaban en el último coche de la caravana cunado fueron asaltados. Sus compañeros oyeron gritos y tiros pero cuando llegaron al coche ya se los habían llevado.
Al poco de ser secuestrados, los cooperantes españoles fueron trasladados al norte de Mali, una práctica habitual en Al Qaeda.  
Hasta el momento la rama magrebí de Al Qaeda había exigido la puesta en libertad de islamistas presos en el caso del rehén francés Pierre Camatte, liberado el 23 de febrero, y de la pareja italiana que aún mantiene secuestrada, pero no había hecho referencia a los cooperantes españoles en sus últimos comunicados.
Esa ausencia de reivindicación, unida al optimismo expresado en las últimas semanas por las autoridades malienses respecto a los españoles, hacía pensar en que el grupo que secuestró a Alicia Gámez, Roque Pascual y Albert Vilalta, se limitaba a pedir un rescate económico por ellos.
La exigencia de liberación de activistas islamistas encarcelados en Mauritania puede complicar significativamente las posibilidades de una pronta resolución del secuestro, según indicaron las fuentes citadas.
El primer ministro mauritano, Mulay Uld Mohamed Lagdaf, aseguró el jueves, en una conferencia de prensa en Nuakchot que su país "jamás negociará con los terroristas" de AQMI para excarcelar a presos salafistas a cambio de la liberación de rehenes. 
Lagdaf explicó que "se están siguiendo tres estrategias para tratar la cuestión del terrorismo", y que ninguna de ellas pasa por la negociación. Según expuso, estas vías son: el diálogo con los terroristas para convencerles de la contradicción entre sus métodos y la religión musulmana; la inserción de los jóvenes mauritanos a través de proyectos económicos, y, "finalmente, la fuerza".
De hecho Mauritania llamó a consultas la semana pasada a su embajador en Mali en protesta por la puesta en libertad de cuatro islamistas encarcelados en Bamako (entre ellos un mauritano), una de las condiciones exigidas por Al Qaeda para liberar a Camatte.
También Argelia retiró provisionalmente a su embajador en Mali y criticó duramente la liberación de los activistas, que consideró una "actitud no amistosa" por parte de Bamako en contra de la Convención bilateral de cooperación judicial entre ambos países.
Al Qaeda había exigido la liberación de varios presos islamistas en Mauritania a cambio de los rehenes italianos Sergio Cicala, de 65 años, y su esposa Philomene Kabouré, de 39 años y originaria de Burkina Faso, sobre quienes fijó un primer ultimátum que venció el lunes, 1 de marzo. Los italianos fueron secuestrados el 17 de diciembre en el sudeste de Mauritania cuando se dirigían en automóvil hacia Burkina Faso.
El pasado domingo AQMI difundió una grabación en la que Cicala exhortó a la "gran generosidad" del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, para salvar su vida y la de su cónyuge.

Desde Exteriores lo consideran "un rumor" más