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Rajoy marca como principal objetivo del 7-J recuperar "la sensatez" en España

El líder del PP, Mariano de Rajoy, durante su intervención en el acto electoral para las elecciones europeas celebrado hoy en Ciudad Real. EFEtelecinco.es
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha marcado hoy el "primer objetivo" al que a su juicio ha de enfrentarse España a partir del próximo domingo, día de elecciones europeas: recuperar "la sensatez, la seriedad y el sentido común" en un país a cuyo Gobierno le falta "un poquito de nivel".
"Esta nación merece algo más que 'Pajines', 'Blancos' y 'Aidos'", ha dicho el líder de los populares en su penúltimo acto de campaña electoral, ya que mañana, en Madrid, echará el cerrojo a un periplo que le ha llevado a recorrer casi toda España y a protagonizar algo más que mítines electorales, tal ha sido la implicación del electorado popular.
El de hoy en Ciudad Real, ante 2.000 personas según la organización y junto a la secretaria general del partido y presidenta territorial de los populares, María Dolores de Cospedal, no ha sido una excepción.
Como ayer en Murcia, el tono de la crítica de Rajoy al Gobierno y a su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido duro
Aprovechando que casi a la misma hora el jefe del Ejecutivo daba un mitin en Barcelona, el líder del PP ha subrayado que allí ha incurrido de nuevo en lanzar promesas que no podrá cumplir. "El número de sus incumplimientos es el mismo que el de sus promesas", ha recalcado.
Ha acusado a Zapatero de "engañar" a los ciudadanos en su gestión de la crisis y de no haber hecho nada durante la pasada legislatura para evitar que las consecuencias de la adversidad económica sean contundentes
"Le echó la culpa de todo hasta a quien pasaba por allí y él no tiene responsabilidad; lleva cinco años en el Gobierno y la culpa parece que la tiene el PP u otros", ha señalado Rajoy antes de incidir en que "prometa lo que prometa" Zapatero, "invente lo que invente", "tenga los palmeros que tenga", su política económica es un "fracaso".
Por tanto, ha sintetizado el presidente del PP, el primer objetivo en España es devolver la "sensatez" y el segundo, frenar el aumento del desempleo.
En una tesitura así, un Gobierno, en su opinión, ha de dar ante todo "un horizonte de futuro" a los cuatro millones de personas que ahora "quieren trabajar y no pueden", y para ello, es necesario "tener una idea de país, conocer las necesidades de la gente y tomar decisiones", en definitiva, gobernar.
Nada de eso se puede atribuir al Ejecutivo, sino al contrario, según Rajoy: "Gobernar no es hacer frases ni titulares para los medios, ni presionar para salir en los telediarios, ni hacer promesas que no se cumplen nunca".
"Así las cosas no pueden seguir", ha proclamado Rajoy para pedir el voto el domingo que viene, en las elecciones europeas.
Basándose en la experiencia del Gobierno de 1996, el primero de José María Aznar, el líder de los populares ha pregonado nuevamente sus soluciones: austeridad, ayudas a las pymes y a las familias, reducción de impuestos y reformas estructurales, especialmente en el campo educativo.
Y ha resumido su filosofía del siguiente modo: "Lo que hay que tener es un poquito de fe, creer un poco en lo que haces y no limitarse a estar, no; hay que hacer, creer en algo, tener sueños y plasmarlos en realidades que sirvan para la vida de la gente".
Si el PP gana las elecciones europeas, será más fuerte en la defensa de los intereses de los españoles en la Unión Europea.
En este contexto, y tras reivindicar la capacidad negociadora del Gobierno de Aznar, que podía estar sentado "hasta las seis de la mañana" con tal de defender el papel de España, Rajoy ha afirmado que el campo español "tiene futuro", pero no si depende de los socialistas, cuya eficacia en la Unión ha puesto en duda.
No ha evitado Rajoy alusiones al vicepresidente tercero, Manuel Chaves, al que ha pedido que explique en el Congreso si favoreció como presidente andaluz la concesión de una subvención a una empresa en la que trabaja su hija.
Ni a la reforma de la ley del aborto, y más cuando la alcaldesa de Ciudad Real, Rosa Romero, del PP, está embarazada.
A juicio de Rajoy, el presidente del Gobierno "no tiene derecho a decir a un padre o a una madre o a su hija lo que tiene que hacer, no tiene derecho a meterse en su vida".
Y obviamente, ya que estaba de visita en Castilla-La Mancha, no ha eludido elogios a De Cospedal, la próxima presidenta de la comunidad, ha profetizado.