Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Rubio Llorente pide reformar la ley para que las autonomías hagan consultas, que deben pactarse si excede su ámbito

El expresidente del Consejo de Estado Francisco Rubio Llorente se ha mostrado partidario de reformar la ley orgánica sobre referendos, con el fin de que las autonomías puedan celebrar este tipo de consultas. No obstante, ha precisado que dicha reforma tendría que establecer que, cuando la pregunta tuviera incidencia en el conjunto del Estado español, la formulación de la misma deba acordarse entre el Gobierno autonómico que la proponga y el Ejecutivo central.
Rubio Llorente --que presidió el Consejo de Estado entre 2004 y 2012, y que fue vicepresidente del Tribunal Constitucional de 1989 a 1982- ha comparecido este miércoles ante la Ponencia de Autogobierno del Parlamento vasco.
Antes que este experto en derecho, estaba previsto que acudiera a la ponencia la vicepresidenta del Parlamento catalán, Anna Simó, aunque su comparecencia ha sido suspendida debido a que la dirigente de ERC participa en una sesión extraordinaria convocada por la Cámara catalana, tras la suspensión de la Ley de Consultas por parte del Tribunal Constitucional.
"ESPAÑOL EN SENTIDO AMPLIO"
En su intervención, en la que ha hecho referencia a los movimientos soberanistas de Euskadi y Cataluña, ha advertido de que los nacionalismos "radicales", ya sean los de carácter independentista vasco o catalán, como el "unitarista" español, suponen un obstáculo para lograr una reforma "exitosa" de la Constitución. Según ha explicado, este tipo de ideologías rechazan "el sentimiento nacional español en sentido amplio" sobre el que debiera articularse dicha reforma.
Respecto a lo ocurrido con la consulta soberanista catalana, cuya convocatoria ha sido suspendida por el Tribunal Constitucional, ha considerado que "sería muy bueno" reformar la ley orgánica que regula los referendos, de forma que las comunidades autónomas pudieran llevar a cabo este tipo de consultas.
El expresidente del Consejo de Estado ha precisado que la reforma legal tendría que establecer que cuando la pregunta sometida a referéndum "tuviera incidencia en el resto de España", la formulación de la misma deba ser acordada entre el gobierno autonómico que la impulsa y el Ejecutivo central.
"LAS COSAS, POR SU NOMBRE"
"Es bueno que los pueblos tengan la posibilidad de expresar su voluntad", ha manifestado. Rubio Llorente ha defendido la necesidad de "llamar a las cosas por su nombre", dado que un referéndum "no es una consulta ni una encuesta", puesto que es un proceso dirigido al ciudadano como "miembro de un pueblo que es una unidad de voluntad".
En su opinión, si el debate soberanista de Cataluña "no se hubiese centrado absurdamente en el procedimiento", podría haberse discutido "sobre la sustancia", es decir, sobre cuestiones como "qué significa la independencia o qué cabe esperar de ella".
Además, ha cuestionado que un referéndum pueda tener un carácter meramente "consultivo". "Cuando un órgano representativo consulta al pueblo al que representa, es muy difícil que ese órgano representativo se aparte de lo expresado por el pueblo", ha indicado.
"TODO EL PUEBLO ESPAÑOL"
Por ese motivo, ha considerado que si en un eventual referéndum, los catalanes se decantan por la independencia, el Parlamento de Cataluña debería plantear "una reforma constitucional para la independencia", algo que podría terminar en un nuevo referéndum, en este caso abierto a "todo el pueblo español".
Por otra parte, se ha mostrado partidario de que las competencias de las comunidades autónomas aparezcan recogidas en la Constitución. Además, ha explicado que para que una reforma de la constitución que afecte a la estructura del Estado pueda tener "éxito", tendría que apoyarse en "una concepción de España que hoy rechazan todos los nacionalismos radicales", tanto los del "unitarismo español", como los independentistas de Cataluña y Euskadi. A su juicio, este tipo de nacionalismos radicales "existirán siempre", aunque ha considerado que es posible "reducir" su apoyo social.
El debate sobre el Cupo -el dinero que Euskadi paga al Estado por los servicios que presta en la comunidad autónoma- también ha sido objeto de análisis por parte de este experto. Según ha dicho, el Cupo está "mal calculado", dado que "no tiene en cuenta" las necesidades de redistribución de rentas. Además, ha propuesto reducir el número de autonomías cuya lengua propia sea "sólo el castellano".