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Pedro Sánchez reúne mañana a Felipe González y Alfonso Guerra para recordar los 40 años del Congreso de Suresnes

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, reunirá mañana jueves a Felipe González y Alfonso Guerra para recordar los 40 años del Congreso de Suresnes (Francia), con el que los socialistas abrazaron la renovación generacional.
Los tres asistirán al acto previsto para las 19.00 horas en la Casa de América de Madrid, con el que el PSOE quiere "honrar a los hombres y mujeres que hicieron posible el cambio histórico que simboliza Surenses".
González y Guerra --antiguos amigos y presidente y vicepresidente del primer Gobierno socialista-- coincidieron el pasado mes de marzo en el acto de presentación de la candidatura socialista a las elecciones europeas, pero la última vez que compartieron atril fue en 2011.
ÚLTIMO MITIN JUNTOS, EN 2011
Entonces, participaron juntos, por primera vez en 15 años, en un mitin de la campaña para las elecciones generales en las que Alfredo Pérez Rubalcaba era el cabeza de lista y que tuvo lugar en Dos Hermanas (Sevilla).
Volverán a coincidir ahora para recordar el 26 Congreso del PSOE, que tuvo lugar entre los días 11 al 13 de octubre de 1974 en la localidad francesa próxima a París, y en el que Felipe González fue elegido secretario general del PSOE, con 32 años.
El abogado laboralista sevillano, conocido como 'Isidoro' por sus compañeros de partido, le ganó así la partida a los veteranos del exilio del PSOE, con el apoyo de los renovadores del interior, del histórico dirigente de UGT Nicolás Redondo y de figuras de la socialdemocracia europea.
El 'grupo de los sevillanos' --en el que también estaban Alfonso Guerra y Manuel Chaves-- se impuso así al llamado 'sector exterior', más tradicional y que tenía el apoyo de históricos encabezados por el secretario general en el exilio, Rodolfo Llopis.
En esa cita --el último congreso del PSOE en el exilio-- los socialistas definieron el concepto de 'Ruptura democrática', para la que exigían la libertad de los presos políticos y sindicales, libertad de partidos políticos, de reunión y expresión, sindical y derecho de huelga y manifestación. También pedían la disolución de las instituciones represivas y elecciones libres.
DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN
Además, reconocían el derecho de autodeterminación de las nacionalidades ibéricas y abogaban por la instauración de una República federal de las nacionalidades del Estado español, unas posiciones que después abandonarían en pro del consenso constitucional con la llegada de la democracia.
Cinco años después del Congreso que le eligió, González dimitió en el 28 Congreso, en mayo de 1979, cuando el partido rechazó su ponencia renovadora, con la que pretendía alejar al PSOE del marxismo y homologarlo a la socialdemocracia europea.
El PSOE quedó en manos de una gestora, pero en el Congreso extraordinario de octubre de ese año González ganó con un 86%, eliminó la inspiración marxista y convirtió al PSOE en un partido "federal", dando una imagen de moderación y pragmatismo que le llevó a ganar por una abrumadora mayoría absoluta las elecciones de 1982.