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Senadores republicanos ponen en duda la confirmación rápida de Sotomayor

Senadores republicanos destacaron hoy sus objeciones a la nominación de la jueza Sonia Sotomayor para el Tribunal Supremo de Estados Unidos, una designación que desató una tormenta política en la Cámara Alta del Congreso.
Su principal queja son casos y declaraciones en las que Sotomayor, que procede de una familia puertorriqueña modesta, parece tomar partido por las minorías, en perjuicio de los hombres blancos.
Este sábado los republicanos arremetieron de nuevo contra un discurso que dio en la facultad de derecho de la Universidad de California en Berkeley en 2001, en el que dijo que una jueza latina "sabia" podría llegar a una conclusión mejor en su dictamen por la riqueza de su experiencia que un hombre blanco que carece de ella.
En una entrevista en la cadena Fox News, el senador republicano Lindsay Graham dijo hoy que Sotomayor debería pedir perdón por esa afirmación. "La conclusión de que las dificultades por las que ha pasado la hacen mejor que yo no es apropiada", afirmó.
Y Jeff Sessions, el líder de los republicanos en el Comité Judicial, dijo que la declaración de Sotomayor en ese discurso "va en contra de la gran tradición del derecho de Estados Unidos que pide que los jueces sean árbitros neutrales".
Pese a que mantuvieron sus críticas, los senadores republicanos que tendrán que votar sobre la nominación no llegaron a acusar a la jueza de "racista", como lo han hecho Rush Limbaugh, uno de los comentaristas conservadores más influyentes de EE.UU, y Newt Gingrinch, ex presidente de la Cámara Baja.
Sessions pidió a sus correligionarios que paren de usar el epíteto, en una entrevista con la cadena NBC.
Los demócratas, por su parte, defendieron a la jueza, que será la primera hispana en integrar el Tribunal Supremo, si el Senado le da el visto bueno.
La senadora Amy Klobuchar afirmó en CNN que lo que Sotomayor quiso decir en su aciago discurso fue que la experiencia humana del juez es importante y recordó que el magistrado Samuel Alito, nominado por George W. Bush, afirmó que en casos de discriminación él tiene en consideración lo sufrido por su familia por ser ítaloamericana.
"Sería absolutamente equivocado asumir que la experiencia individual de la gente no influye su forma de pensar, por lo menos", dijo, por su parte, el demócrata Patrick Leahy, quien preside el Comité Judicial. "Eso no significa que no sigan la ley", añadió Leahy en NBC.
El discurso de Berkeley no es la única declaración polémica desenterrada por los críticos de Sotomayor.
Conflictiva también es una sentencia que ella adoptó el año pasado junto a los otros dos jueces del tribunal de apelación donde se sienta que anuló los resultados de dos pruebas de ascenso del departamento de bomberos de Connecticut porque ningún negro las aprobó.
Mitch McConnell, el líder del partido en el Senado, dijo en CNN que "a todo el mundo le preocupa" ese dictamen, aunque confesó que no lo ha leído. El caso está actualmente en el Tribunal Supremo.
Por su parte, Graham acusó a Sotomayor de usar su cargo para avanzar sus ideas, en lugar de aplicar la ley con justicia. "Si la ley no le parece bien, encuentra una forma de rodearla", dijo el senador republicano.
Aunque los demócratas tienen la mayoría en el Senado, los republicanos pueden optar por tácticas dilatorias para archivar la votación sobre la nominación de Sotomayor.
McConnell no descartó esa posibilidad hoy, aunque otros republicanos dijeron que no es algo probable.
En todo caso, pusieron en duda que sea factible su confirmación hasta principios de agosto, como quiere el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que desea que Sotomayor asuma su puesto en la máxima corte del país con tiempo para iniciar el nuevo período de actividad.
Graham dijo que la fecha marcada por el presidente "no es viable" y McConnell afirmó que se necesita tiempo para un análisis "exhaustivo" de sus 17 años como jueza de tribunales de primera instancia y de apelaciones.