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Sindicatos policiales critican a la delegada del Gobierno por autorizar la marcha laica

La manifestación contra la financiación con dinero público de la visita del papa a Madrid terminó con cargas policiales. Foto Gtrestelecinco.es
Los sindicatos de la Policía -SUP, CEP y UFP- han criticado la "irresponsabilidad" de la delegada del Gobierno en Madrid, María Dolores Carrión, por autorizar el recorrido de la marcha laica del miércoles durante la JMJ. La manifestación terminó con incidentes y cargas policiales. Unión Federal de Policía pidió el cese de la funcionaria madrileña por su "inoperancia".
El portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José María Benito, ha asegurado que la Delegación del Gobierno contaba con informes policiales que advertían de que, si no se variaba el recorrido que estaba autorizado en un principio, podrían producirse incidentes.

"Es una irresponsabilidad de la delegada autorizar esta manifestación con ese recorrido. Había otras alternativas que se podían haber tomado, pero al final alguien está interesado en que esto pasara", ha afirmado, al tiempo que ha recalcado que es el deber de Carrión "no permitir acciones contra la gente que pacíficamente deambula por la calle en Madrid".

Por otra parte, Benito ha indicado que la manifestación transcurrió pacíficamente hasta que una vez sobrepasada la hora en la que tenían previsto terminar "un grupo de personas decidió que no lo hacía, por lo que al final hubo que disolverles porque estaban ejerciendo violencia física contra los que estaban por allí".

Asimismo, el portavoz sindical ha lamentado "el poco respeto hacia las ideas de los demás" de los manifestantes que comenzaron a provocar incidentes y que, aunque ha precisado que "no eran el grueso de la manifestación, sino unos pocos", decidieron increpar a peregrinos, a la Policía y a la gente que estaba en esos momentos en la Puerta del Sol.

UFP pide el cese de la delegada
Por su parte la Unión Federal de Policía (UFP) ha pedido este jueves al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que destituya a Carrión por su "falta de coordinación e inoperancia, por no dejar aplicar la Ley o por aplicarla como a ella le ha parecido o como le han dicho que haga".

"Ayer dimos un espectáculo grotesco y penoso con chavalines que no sabían por qué les escupían, les zarandeaban y les insultaban con esa agresividad exhibida por los violentos, y todo porque esta señora o alguien de su Departamento acometiesen cuando debían la orden precisa de desalojar a los violentos", ha indicado el secretario general de la UFP, Alfredo Perdiguero, en un comunicado recogido por Europa Press.

A su juicio, desde el 15 de mayo en la Comunidad de Madrid se vienen desarrollando una serie de incidentes "provocados por grupos antisistema, todos ellos dirigidos a alterar el ordenamiento social de la ciudad", en referencia a las actuaciones de los miembros del movimiento 15M.

Para la UFP, la actuación de la delegada del Gobierno en dichos disturbios que, a su parecer, suponían una vulneración del derecho fundamental a la libre circulación de los ciudadanos, "ha sido cuestionable y motivo de su cese".
La policía critica la permisividad del Gobierno de Madrid
En esta misma línea, la Confederación Española de Policía (CEP) considera que la "caótica y vacilante" gestión de Carrión de los incidentes suponen un "nuevo despropósito que tiene su origen en el mismo error cometido por la Delegada del Gobierno en los últimos dos meses: la permisividad, ante concentraciones y manifestaciones ilegales que han llegado a tomar el centro de Madrid, paralizando la vida normal de sus habitantes".

Según critica la CEP en un comunicado, recogido por Europa Press, Carrión centró su preocupación en que la Policía "no fuera vista y se mantuviera en las inmediaciones de la manifestación, lanzando así un mensaje de permisividad e impunidad a los radicales y proyectando una imagen deplorable de la realidad española ante miles de atónitos turistas".

"La formación y amplia experiencia política de la delegada del Gobierno en Madrid no se corresponde con los desaciertos que está protagonizando en su labor de protección del orden público.
Más aún cuando el criterio de permisividad, en unos casos, y de autorización de manifestaciones vinculadas a los llamados 'indignados' se aleja, de forma evidente, de los parámetros técnicos policiales", reza el texto.