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Sociedad Civil Catalana pide a Puigdemont ser el presidente "de todos los catalanes"

El presidente de Sociedad Civil Catalana (SCC), Rafael Arenas, ha pedido este viernes al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que sea el presidente "de todos los catalanes y no solo de los nacionalistas".
Lo ha dicho en declaraciones a medios en la Generalitat, tras reunirse una hora con Puigdemont junto al vicepresidente de SCC, Joaquim Coll, y entregarle un informe sobre los déficits de calidad democrática en Cataluña: "Nos hemos escuchado cortésmente".
Arenas ha reclamado al presidente que "acepte la realidad y reconduzca la actuación de la Generalitat", y que reconozca que los resultados de las elecciones catalanas no legitiman para iniciar un proceso secesionista.
COMPROMISOS EXIGIDOS
Los dos representantes de SCC han pedido a Puigdemont asegurar la neutralidad de las administraciones, respetando símbolos comunes y no utilizando símbolos partidistas, como la bandera 'estelada', ha dicho.
También le han pedido garantizar una óptima convivencia ya que, según Arenas, se estigmatiza a quien piensa de manera diferente: "Sufrimos situaciones de acoso y coacción no compatibles con principios democráticos básicos".
El presidente de SCC ha acusado a la Generalitat de optar por ser una institución de propaganda del separatismo, y ha solicitado a Puigdemont que rebaje la tensión institucional utilizando el diálogo con el Gobierno central, que acepte las resoluciones del Tribunal Constitucional (TC) y que cese la política "que pretende convertir a los catalanes en rehenes".
MOCIÓN DE CONFIANZA
Preguntado por su opinión acerca de la moción de confianza a la que se someterá Puigdemont, Arenas ha respondido que no pretende entrar en temas de práctica parlamentaria, pero se ha mostrado "preocupado, porque todo esto se sitúa en un marco de rebelión institucional".
"Aquí el papel que se está jugando es si hay una desobediencia explícita, como pretende la CUP, o no, como pretende JxSí", y ha añadido que la moción no debería darse tras la Diada del 11 de septiembre, para evitar la utilización partidista de una fiesta que debería ser de todos los catalanes, ha dicho.