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Sólo los senadores de la Diputación Permanente mantienen el escaño al disolverse las Cortes y por tanto el aforamiento

El Reglamento del Senado establece que solamente los miembros titulares y suplentes de la Diputación Permanente conservarán su condición de senador "con todos los derechos y prerrogativas inherentes a la misma", incluido el aforamiento, aún después de que se disuelvan las Cortes para celebrar nuevas elecciones.
El Grupo popular en la Cámara alta ha situado a la exalcaldesa de Valencia y actual senadora Rita Barberá en este órgano del Senado, que es el que da continuidad al parlamento entre periodos de sesiones y entre legislaturas.
De este modo, a pesar de que se convoquen nuevas elecciones, Barberá --que está en el punto de mira de las investigaciones por los casos de corrupción que afectan al PP de Valencia-- no perderá el aforamiento, situación jurídica a la que tiene derecho como senadora y según la cual deberá ser juzgada, si llega el caso, por el Tribunal Supremo.
Barberá ya estuvo en la Diputación Permanente en la pasada legislatura, un hecho muy criticado por la oposición porque entiende que el PP protege a la exalcaldesa ante un posible proceso judicial, porque no tendrá que comparecer en los juzgados valencianos.
Desde el PP se rechaza que esto suponga ninguna protección añadida y varios dirigentes 'populares' han apuntado que Barberá, como senadora autonómica elegida por las Cortes Valencianas, seguiría aforada aunque se disolviesen las Cortes.
LOS SENADORES AUTONÓMICOS SON DADOS DE BAJA
Sin embargo, los senadores autonómicos también son dados de baja cuando las Cortes se disuelven y tienen que volver a presentar sus credenciales y tomar posesión del escaño cuando se inicia la nueva legislatura. La única salvedad es que los parlamentos autonómicos no vuelven a elegirlos, se prolonga su designación sin que tengan que pasar de nuevo el proceso de elección.
Tanto los autonómicos como los senadores elegidos en urna pierden la condición de tales al disolverse el Senado. La excepción es la de quienes forman parte de la Diputación Permanente. El artículo 46 del Reglamento de la Cámara señala que ellos "conservan todos los derechos y prerrogativas inherentes" al cargo, lo que incluye el aforamiento.
Por ejemplo, en este cambio de legislatura, los senadores autonómicos valencianos que no estaban en la Diputación Permanente se dieron de baja el 26 de octubre, cuando se disolvió el Senado por las elecciones del 20 de diciembre. Es el caso de Joan Lerma (PSOE), Pilar Lima (Podemos), Carles Mulet (Compromís) y Luis Crisol (Ciudadanos).
Sólo Rita Barberá y Alberto Fabra siguieron siendo senadores hasta el día 12 de enero pasado, cuando se extinguió la Diputación Permanente de la décima legislatura a la que ambos pertenecían. Al día siguiente, el 13 de enero, volvieron a su escaño, porque fue el día en que se constituían las nuevas Cortes y todos recuperaron la condición de senador y el aforamiento.
Salvo que las Cortes Valencianas cambien de criterio o alguno renuncie al cargo, tanto Fabra como Barberá y el resto de senadores autonómicos valencianos continuarán en el cargo hasta 2019, hasta que expiren las Cortes Valencianas que les han elegido.