Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Sortu pide a los presos de ETA una "reflexión" porque su papel actual "corresponde a otra época"

Insta al EPPK a que asuman que la estrategia del 'frente de cárceles' está "superada" y ahora son "una consecuencia del conflicto"
El histórico dirigente de Batasuna, Rufino Etxeberria, actualmente responsable de Sortu en lo relativo a la resolución de lo que los abertzales denominan "conflicto vasco", pronunció este martes una conferencia en Pamplona en la que insta al Colectivo de Presos de ETA (EPPK) a una reflexión sobre su papel porque la estrategia del 'frente de cárceles' forma parte del pasado. Les anima a asumir que son una "consecuencia del conflicto" y que bajo esta nueva "caracterización" hagan aportaciones con "audacia".
"La caracterización actual de EPPK corresponde a otra época política. EPPK era uno de los principales exponentes de una estrategia ya superada, y ahora el colectivo de presos necesita otra caracterización, pues así lo exigen el cambio de estrategia y el nuevo tiempo político", sostiene el histórico portavoz de la izquierda abertzale en nombre de Sortu para quien los presos de la banda terrorista "siguen manteniendo las características políticas y los parámetros de lo que se ha conocido históricamente como 'frente de cárceles'".
Por ello se les pide a los presos de ETA que "aborden una reflexión sobre la adecuación que necesitaría su caracterización y sobre el camino a seguir en el proceso de excarcelación, dando nuevos pasos en esa dirección". Sortu les invita a participar en el nuevo proceso de reflexión que, anuncian, se va a embarcar la izquierda abertzale. "El EPPK participará de lleno", dicen.
'ABIAN', NUEVO PROCESO DE REFLEXIÓN
'Abian' (en movimiento) es el paso siguiente al proceso 'Zutik Euskal Herria' (Euskal Herria en pie), iniciado en 2009 y que se saldó con la apuesta de la izquierda abertzale por las vías exclusivamente políticas. Desde entonces, Sortu recuerda que lo que siempre se denominó como 'Frente de cárceles' "se ha ido remodelando", pero no así el Colectivo de Presos que no ha aceptado que en la nueva realidad son una consecuencia del conflicto.
Así lo explicó el propio Rufino Etxeberria: "el Colectivo de Presas y Presos Políticos Vascos, que ha sido el principal símbolo y exponente del 'frente de cárceles', no ha pasado a ser el exponente del proceso político independentista y, junto con ello, no se ha adecuado a la nueva realidad de ser una consecuencia del conflicto político".
Y "dado que en el nuevo tiempo político el colectivo de presos vascos ha pasado a ser una consecuencia del conflicto, debería hacer su aportación en el terreno de la resolución, contribuyendo a la vía de las soluciones". Para ello, les insta a "desarrollar de otra manera el trabajo en común" para lograr el traslado de los presos al País Vasco y Navarra.
NO CITA LA AMNISTÍA
En su exposición, Sortu no apela en ningún momento a la Amnistía, una renuncia que en los últimos tiempos ha propiciado el surgimiento de grupos críticos dentro de la propia izquierda abertzale.
Etxeberria asume que "la vuelta" a casa de los presos no va a ser parte de un acuerdo alcanzado en una negociación y no obvia los obstáculos jurídicos, pero recuerda al EPPK que "es tiempo de actuar con audacia, y el colectivo de presos vascos debería dar el paso de actuar con audacia también en el ámbito jurídico. Evidentemente, la decisión le corresponde al colectivo de presos vascos".
Etxeberria citó uno de los anuncios más relevantes del EPPK durante esta legislatura, producido el 28 de diciembre de 2013 en el que, por primera vez, los presos etarras abrían la puerta a aceptar la legislación penitenciaria a cambio de beneficios y reconocían el "sufrimiento y daño multilateral generados". No obstante, lo que les exige la Ley para acceder a beneficios es romper con la banda, pedir perdón y colaborar con la Justicia. El EPPK no pasó del anuncio a los hechos.
SOLUCIÓN EN LA LEY E INDIVIDUAL
Todas sus estrategias han seguido encaminadas a lograr una solución colectiva y no individualizada chocando siempre por ello con el rechazo de la Administración o los tribunales. A finales del año pasado optaron por solicitar su acercamiento al País Vasco por la vía judicial, meses antes habían hecho lo propio ante las juntas de tratamiento de las prisiones, también pidieron de forma colectiva la excarcelación de los presos considerados enfermos y los mayores de 70 años... Ninguna iniciativa obtuvo respuesta por parte de las autoridades.
Sortu por medio de Etxeberria fija cuál es la estrategia que defiende la heredera de Batasuna en materia de prisiones: dentro de las vías legales y de forma individualizada: "El proceso de reintegración de las y los presos vascos se realizará por medio de cauces legales y con una aplicación individualizada, para lo cual será necesario poner en marcha un plan de 'excarcelación condicional anticipada'".
Coincide con el EPPK en su rechazo al "arrepentimiento y la delación". Este es el modo en el que el entorno de ETA describe el paso dado por los integrantes de la 'Vía Nanclares', que fueron acercados al País Vasco tras romper de forma individual con ETA. Para Sortu el requisito del arrepentimiento "es contrario a la dignidad de la persona" y consideran suficiente el reconocimiento del daño causado.
DESARME DE ETA
A la hora de fijar posición de cara a este nuevo proceso de reflexión, Sortu también se refiere al proceso de desarme que, según dicen, pasa por la "destrucción de los arsenales de ETA". Por ello piden culminar "a la mayor brevedad posible el proceso de sellado y verificado de los arsenales de ETA para después crear "una Comisión Independiente de Desarme, la cual diseñaría y llevaría hasta el final en un tiempo prudencial un proceso controlado, ordenado y consensuado que culmine con la destrucción de los arsenales de ETA".
En este proceso Sortu no cuenta con el Gobierno y apela a la participación de la sociedad vasca y los agentes políticos vascos y las instituciones vascas.
Pero Sortu también incluye otras reivindicaciones históricas como lo que ellos denominan la "desmilitarización", es decir, la salida paulatina de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado del País Vasco y Navarra. También pide que se reconozca a todas las víctimas de "vulneraciones de derechos humanos" para lo que plantea crear una base de datos o que se permita el regreso de los etarras huidos creando una "legislación específica que regule la materia".