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El Supremo condena a 13 años a dos amantes trabajadores de una funeraria por planear matar al dueño, suegro del hombre

El sicario los delató tras recibir la orden de matar a este empresario y a otro compañero, que también tenía una relación con la mujer
El Tribunal Supremo ha condenado a un total de 13 años de cárcel a un hombre y una mujer que eran amantes y trabajadores de una funeraria por planear el asesinato del dueño de la empresario, que era el suegro del condenado. El plan se frustró porque el sicario, que también recibió la orden para llevar a cabo un segundo asesinato, terminó delatándolos ante la Policía.
La mujer, Ana Belén E.G., que estaba casada, es condenada a ocho años de prisión por dos delitos de proposición de asesinato, ya que en su caso se ha probado que no sólo encargó acabar con la vida del suegro de su amante sino también con la de otro compañero de trabajo con quien mantenía una tercera relación afectiva. El hombre, Jesús M.P.-P., es condenado a cinco años por un delito de proposición de asesinato, el de su suegro, siendo de aplicación en su caso la agravante de parentesco.
Según los hechos probados de la sentencia, Ana Belén y Jesús comenzaron una relación sentimental en el año 2008, cuando se conocieron en el trabajo, que los dos desempeñaban como empleados de la Funeraria Servisa. Este último disfrutaba de un alto nivel económico debido a su matrimonio con la hija del empresario a quien planeó asesinar, quien lo mantuvo apartado de sus propios negocios al no considerarle suficientemente preparado.
"Sabedores los acusados de que, a través de la mujer de aquél podrían seguir manejando el dinero del suegro, animados por el rencor que Jesús sentía hacia su suegro, y que su amante interiorizó como propio a lo largo de su relación afectiva, idearon acabar con la vida de éste, en la creencia de que de esta manera, la hija y esposa del acusado accedería a su parte de patrimonio", añaden los hechos probados.
EL SICARIO LOS DELATA
A partir de septiembre de 2008, Ana Belén contactó telefónicamente con el sicario, "con quien mantenía una fluida relación incluso con connotaciones sexuales", según la sentencia del alto tribunal. Además de acabar con la vida del suegro de Jesús, le pidió que hiciera lo propio con su otro amante, empleado también de la funeraria, de quien dijo que le acosaba sexualmente, añadiendo que debería ser el primero en morir, porque podría llegar a sospechar de la muerte del empresario.
Ana Belén proporcionó a este hombre --a quien le hizo entrega de un adelanto del dinero-- datos sobre los dos objetivos en relación con los vehículo que usaban, horarios de trabajo en la oficina o sus domicilio, así como un juego de llaves de la vivienda del empresario. Sin embargo, lo que hizo el sicario el 26 de enero de 2009 fue contactar con la Comisaría de Policía de Alcalá de Henares y denunciar los hechos.
El Supremo ha apreciado parcialmente los recursos de ambos acusados contra la sentencia de primera instancia, dictada por la Audiencia de Madrid, que impuso diez años de cárcel a la mujer y seis años al hombre, por la atenuante de dilaciones indebidas.
También ha rechazado la aplicación de la figura del delito provocado y ha desestimado el recurso de casación del suegro del acusado (acusador particular) por no darse los supuestos necesarios para imputarle a su yerno dos proposiciones de asesinato en lugar de una, ni tampoco los requisitos para las agravaciones punitivas que interesa para ambos acusados.