Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Supremo confirma los 25 años impuestos a un hombre por extorsionar con falsas cartas de ETA

El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a 25 años de cárcel impuesta a un hombre por once delitos de amenazas que habría dirigido a través de falsas cartas en nombre de ETA contra 100 empresarios de toda España, a quienes exigía hasta 50.000 euros por ser responsables del conflicto vasco.
En una sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, el Alto Tribunal confirma la sentencia dictada por la Audiencia de Madrid en julio de 2013. El fallo condenó a Jorge G.V. como autor responsable de diez delitos de amenazas consumadas y otro delito de amenazas intentadas.
De este modo, los magistrados rechazan el recurso presentado por la defensa de Jorge G.V. contra la sentencia condenatoria de la Audiencia madrileña.
En los hechos probados, la sentencia relataba que el procesado confeccionó unas cartas fechadas los días 2 y 8 de enero de 2008, que remitió desde Madrid en el mes de enero de dicho año a diversos empresarios.
En las misivas exigía determinadas sumas de dinero por "considerarles responsables de la situación actual del conflicto entre Euskal Herria y el Estado español", advirtiendo de que si no pagaban serían objetivos de "su acción armada con todo lo que ello conllevaba".
Así, en las cartas aparecía un teléfono móvil al que debían enviar un SMS para recibir instrucciones supuestamente de la banda terrorista.
Las cartas, con matasellos de Madrid, se mandaron con fecha 8 de enero de 2008 y el 2 de enero de ese año a un total de 100 empresarios. Les exigían cantidades de 15.000 euros con carácter general y en determinado supuestos 50.000 euros o 20.000 euros.
El 15 de enero de 2008 se estableció un dispositivo con motivo de una supuesta entrega de dinero por parte de una de las personas extorsionadas. En la entrega, tres de los acusados fueron detenidos por la Policía.