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Susana Díaz reivindica la Constitución como sostén de "convivencia" frente a los "egoísmos y particularismos"

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha protagonizado este martes la celebración del Día de Andalucía en el teatro La Latina de Madrid, fiesta en la que han participado dirigentes políticos como el presidente del Congreso de los Diputados, Patxi López, y personalidades del mundo de la cultura como la reciente ganadora del premio Goya a la mejor actriz, Natalia de Molina, y que ha estado dedicada al cine andaluz. Durante la gala, Díaz ha reivindicado el valor de la Constitución como sostén de la "convivencia" y el "sentido compartido de patria" a la que "en ningún caso se debe renunciar para dar satisfacción a egoísmos y particularismos".
Ante un auditorio lleno de andaluces que emigraron a la capital, la presidenta de la Junta ha aprovechado el carácter cinematográfico de la cita para arrancar su discurso aludiendo a una escena de la última película del director estadounidense Steven Spielberg, 'Puente de espías'. "El personaje de Tom Hanks le dice a otro: usted es de ascendencia alemana, y yo de ascendencia irlandesa, y sin embargo los dos nos sentimos americanos. Y le contesta el otro: son las reglas, es la Constitución y la acatamos por igual".
Con esta cita, Díaz ha querido ensalzar el valor de la Constitución, --"inocente de los errores que hayamos podido cometer los servidores públicos" y "un espacio común en el que caben todas las ideologías siempre que respeten sus reglas"--, que debe ser reformada, ha reconocido la presidenta andaluza, pero "no debe suponer dar pasos atrás para convertir lo que nos enriquece en discriminaciones entre unos y otros, o en fracturar la soberanía, o cuestionar y menospreciar nuestro estado de derecho", en palabras de la también dirigente socialista.
"Hay millones de personas que viven una situación que no les gusta", ha afirmado Díaz, "y eso nos obliga a los estamos en política a luchar contra el testado de las cosas, y es necesario que cambien si queremos que los ciudadanos se identifiquen con este proyecto". "Pero no podemos caer en la tentación de creer que el malestar que, con razón, sienten millones de ciudadanos se debe a los fundamentos constitucionales", ha defendido.
LA "INOCENCIA" DE LA CONSTITUCIÓN
Según la presidenta de la Junta de Andalucía, la Constitución es hoy "tan inocente como cuando un día como hoy, 23 de febrero, unos liberticidas entraron el Congreso faltándole el honor a los uniformes que llevaba", y aunque ha admitido que el país atraviesa un momento "trascendente" después de que "al modelo de convivencia le hayan saltado las costuras", ha reclamado "avanzar" mediante "el diálogo y el consenso" pero "garantizando la unidad de nuestro país y la igualdad de todos los ciudadanos".
Díaz también ha recordado el 28 de febrero de 1980, fecha en la que se celebró el referéndum sobre el proceso autonómico de Andalucía y que desde entonces se celebra como el día de la comunidad, para proclamar "que no vamos a consentir comunidades de primera y de segunda", y aunque ha señalado al paro como el persistente y principal problema de la región, ha asegurado que existe "esperanza" ante el futuro. "Y Andalucía va a pelear para que se sienta en nuestra tierra y en el resto de España", ha prometido.
HOMENAJE A LOS EMIGRANTES
Aprovechando su presencia en Madrid, Díaz ha saludado también a los emigrantes andaluces que residen en la capital, ejemplo de que "se puede amar sin complejos dos territorios: uno que nos dio la cuna y otro donde nos enraizamos". "Y de que se puede querer de la misma forma a Madrid, Cataluña o Valencia y a Andalucía", ha dicho antes de cerrar su intervención con un "feliz día de Andalucía" y la interpretación del himno de Blas Infante en versión flamenca con todo el auditorio en pie.
Antes de pronunciar su discurso, Susana Díaz subió al escenario del Teatro La Latina para rendir homenaje a dos de esos "embajadores" de Andalucía. Pablo Barragán, de 93 años y socio decano de la Casa de Córdoba, y Carmen Sánchez, de 83 y socia de la Casa de Valdemoro, recibieron de las manos de la presidenta sendas placas en reconocimiento. Después, el reconocimiento fue para cinco representantes del cine andaluz protagonista de la noche.
UNA GALA DE CINE
Además de la actriz jiennense Natalia de Molina, también la veterana directora cordobesa Josefina Molina y el guionista Rafael Cobos fueron homenajeados sobre el escenario madrileño, aunque el reconocimiento se hacía extensible a Gervasio Iglesias, productor de dos de los títulos más importantes del reciente cine andaluz como 'La isla mínima' y 'Grupo 7', que no pudo acudir a la gala.
En sus breves discursos, Natalia de Molina ha agradecido "el honor" y reclamado "apoyo para los talentos jóvenes", mientras que Josefina Molina ha reivindicado el papel de la mujer en el sector audiovisual andaluz, que según los últimos datos de la Junta emplea más de 7.000 personas en la región.
Antes, sobre el telón del teatro madrileño se proyectaron imágenes de la diversidad de paisajes del territorio andaluz que han sido escenario de películas emblemáticas como 'Lawrence de Arabia', 'La guerra de las galaxias' o clásicos del género 'western' como 'Por un puñado de dólares', rodada en el desierto almeriense de Tabernas. Imágenes que han contemplado desde la platea dirigentes como Patxi López, el vicepresidente andaluz, Manuel Jiménez Barrios, y la consejera de Cultura de la Junta, Rosa Aguilar.
A la gala también ha acudido el exministro de Educación y actual líder de la oposición en la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, y el concejal en el Ayuntamiento de la capital Antonio Miguel Carmona, que fue portavoz socialista en el consistorio hasta el pasado verano, cuando Ferraz le relevó del cargo. Carmona ha buscado el saludo con Susana Díaz desde la llegada de la presidenta al teatro, y lo ha conseguido finalmente a la salida. "¿Has visto a mi niño? Mira que bien lo he hecho", le ha comentado Díaz mientras mostraba a Carmona una imagen de su hijo con el móvil.