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Susana Díaz apela al nacionalismo catalán moderado, que estará a la "altura" del momento histórico que vivimos

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha apelado este miércoles al nacionalismo catalán moderado, que, según se ha mostrado convencida, estará a la "altura" del momento histórico que vivimos.
Díaz se ha pronunciado de este modo en Sevilla durante los desayunos informativos organizados por Europa Press y la Fundación Cajasol, donde ha indicado que lo que está ocurriendo en Cataluña es un "problema de todos", al que estamos "llegando muy tarde" y se está permitiendo que se "polarice la población" en esa comunidad.
Díaz, que el día 2 de febrero realizará una visita a Cataluña, ha señalado que no se puede renunciar al diálogo y al entendimiento y ha mostrado su preocupación por que estemos en ese "choque de trenes" que cada vez es más grave: el del nacionalismo independentista que no quiere rendir cuentas de las decisiones que está tomando en Cataluña y el de la "centralización", que no se preocupa de que Madrid se quiera convertir en un paraíso fiscal o que impide que Andalucía pueda ejercer sus competencias autonómicas, mientras pretende que el problema de Cataluña tenga salida mediante la "vía de la confrontación o del enfrentamiento".
"Esto solo va a tener salida dialogando, llegando a acuerdos y al entendimiento, como en el 78, y buscando la voluntad de vivir en común y para que podamos vivir en común, tenemos que querer hacerlo", según ha expresado la jefa del Ejecutivo andaluz.
Para Díaz, hay que diferenciar además entre el nacionalismo independentista y el nacionalismo moderado, al cual ella, "de entrada", no le cierra la puerta, porque, al igual que en 1978, "estaría a la altura del momento histórico que atravesamos".
Ha insistido en que hay que hablar y buscar esos puntos en los que todos nos sintamos cómodos, reconociendo singularidades y la pluralidad de los distintos pueblos de España, pero, sobre todo, garantizando la igualdad de todos los ciudadanos en ese proyecto común que tiene futuro y que se llama España.
La presidenta ha señalado igualmente que no hay que tener "miedo" a una reforma de la Constitución, con la participación de todas las fuerzas políticas, y ha mostrado su preocupación por que dicho texto se está reformando en estos momentos por la "puerta de atrás".
Ha manifestado que, en más de tres décadas, hay cosas que han cambiado en la sociedad española y que tienen que ser reconocidas por la Constitución. "Ante eso no tenemos que tener miedo al diálogo nunca", ha expresado Díaz, para quien la sociedad española es madura y es capaz de afrontar el modelo de convivencia que en estos momentos se necesita, "con libertad, normalidad y franqueza y no por la puerta de atrás".
Para Díaz, el estado de las autonomías ha dado para lo que ha dado y es el momento de dar ese paso de revisarlo, que en otros países se vive con normalidad. "Ha llegado el momento de pararse, de revisar y de decir cómo podemos seguir estando juntos más y mejor", ha expresado Susana Díaz.
La presidenta también ha abogado además por que se abra ya un proceso de revisión de la aplicación del sistema de financiación, como se acordó por unanimidad en la última Conferencias de Presidentes Autonómicos. Ese compromiso, según ha lamentado, no se ha cumplido, lo que agrava la situación de determinados territorios.