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Susana Díaz llama a la socialdemocracia a no "dejarse arrastrar por el populismo" y a consolidar su "cambio progresista"

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha advertido del "riesgo" que a su juicio corre la socialdemocracia de "abandonar sus cuarteles y sus fundamentos para acogerse al discurso de los alternativos", y en esa línea ha abogado por que dicha ideología no se deje "arrastrar por el populismo" y siga su "senda de consolidación de los avances y cambio progresista".
Así lo señala en un artículo publicado este sábado en el diario 'El País' bajo el título 'Orgullo y reformas', recogido por Europa Press, donde apunta que "es más que posible que en los últimos años la socialdemocracia no haya sido capaz de dar todas las respuestas o de hacerlo a la velocidad necesaria en un mundo sometido a cambios vertiginosos", si bien "la irrupción de movimientos y partidos alternativos no puede llevarnos al error de dejarnos arrastrar por el populismo", según matiza.
En esa línea, y tras apuntar que "sin autocrítica no hay avance posible", la también secretaria general del PSOE-A sostiene que "en este nuevo combate por el poder, la derecha está en sus posiciones, aunque se radicalice en su discurso nacionalista y tradicionalista, mientras que la socialdemocracia corre el riesgo de abandonar sus cuarteles y sus fundamentos para acogerse al discurso de los alternativos, dejando a estos el campo libre".
"Por eso, lo que debemos hacer está claro: consolidación de los avances y cambios para lograr otros nuevos; orgullo y reformas", argumenta la presidenta andaluza, que asevera que "siempre que ha habido una causa por la igualdad ahí ha estado la socialdemocracia para defenderla desde la libertad individual".
En su artículo, Susana Díaz comienza aludiendo al "fenómeno de la polarización política" que, según indica, "se ha ido extendiendo como una mancha de aceite por todo el continente" en los últimos años "a medida en que la crisis sacudía a toda Europa y sus efectos se iban haciendo más y más perceptibles para amplias capas de la población".
Apunta que "las expresiones de este descontento social son variadas, aunque todas potentes: gente que busca solución a sus problemas en alternativas como la 'antipolítica' de Beppe Grillo en Italia, o en la xenofobia y el antieuropeísmo de Marine Le Pen en Francia, los partidarios del Brexit en Reino Unido y la extrema derecha de Alemania o Austria".
SOBRE LA OPCIÓN DE "ROMPER CON EL PASADO"
"No es nada nuevo que en tiempos de crisis se produzca una radicalización de las posiciones políticas y el consiguiente abandono de la moderación", apostilla Díaz, para añadir que "da la impresión de que nada puede cambiar sin romper con el pasado o, si se prefiere, que el pasado está muerto y hay que reinventar el futuro partiendo de una ruptura".
Tras afirmar que "el presente está siempre determinado por el pasado" y "solo en la lucha contra una dictadura es comprensible la ruptura total; solo en la lucha contra la privación de derechos es necesario romper definitivamente con la realidad presente y encerrar el pasado en el olvido", Díaz se pregunta si "es eso lo que necesitamos".
"No lo creo", responde, para argumentar que "por muy dura que haya sido la crisis, por mal que hayan funcionado los partidos políticos, hay una realidad que viene del pasado y que nos exige no abandonar esfuerzos que han dado buenos resultados y bienestar a millones de personas".
Para la presidenta de la Junta, "el dilema entre los extremos, entre inmovilistas y rupturistas, es falso en la medida en que parte de posiciones que dejan en medio lo que es más valioso para una sociedad: la preservación de las conquistas y el cambio de políticas que se han mostrado ineficaces".
"Es lugar común decir que esta polarización a quien más está afectando es a la socialdemocracia", pero "este enfrentamiento entre extremos lo que más condiciona son las propias posibilidades de cambio y progreso de nuestra sociedad", apostilla Díaz, que apunta que "así lo hemos visto después de las elecciones del 20-D, cuando un importante vuelco electoral no ha servido para cambiar el Gobierno".
La secretaria general del PSOE de Andalucía recuerda que "los que nos reclamamos socialistas siempre hemos denunciado que en la derecha ha anidado históricamente un espíritu autoritario y ha sido refractaria a impulsar el cambio social", al tiempo que sostiene que "el socialismo democrático ha conseguido integrar en su ideario, no sin problemas pero con una clara voluntad de avance, el feminismo, el ecologismo y las garantías más exigentes para la libertad individual".
Al hilo, destaca que cuando España, "tras la dictadura" franquista, se incorporó al progreso iniciado en Europa tras la Segunda Guerra Mundial, lo hizo "de la mano de los socialistas". "Lo hicimos al tiempo que lográbamos incorporar a nuestro país en la Comunidad Europea. Avanzamos en derechos sociales, establecimos políticas de igualdad efectivas y modernizamos la economía", destaca.
Por eso, Susana Díaz sostiene que "no somos los socialistas, precisamente, quienes debemos abjurar de nuestro pasado, de nuestra apuesta inequívoca por la libertad y de nuestra contribución objetiva al progreso de nuestro país".
RECHAZA "SALTOS EN EL VACÍO"
Continúa su artículo manifestando que "en este camino político recorrido hay mucho que mantener, muchos bienes colectivos que proteger; hay mucho también que reformar para resolver las numerosas injusticias del presente y consolidar en el futuro los derechos de todos", pero "no se pueden dar saltos en el vacío porque haríamos daño a mucha gente que es la que más necesita de la política y del Estado".
"Cuando algo no funciona no basta con proclamarlo". "Hay que decir cómo se arregla y con qué medios y no caer en el populismo y en el griterío", incide Susana Díaz, que apunta que "los ecos de la plaza Syntagma de Atenas, a la que algunos profetas peregrinaban hace bien poco, han quedado en cenizas que apenas ocultan el dolor de mucha gente".
Tras admitir que "será difícil mantener el camino" y advertir de que "sería suicida abandonar nuestra senda de consolidación de los avances y cambio progresista", la líder de los socialistas andaluces afirma que "no se es más de izquierdas por decirlo sino por realmente serlo y ayudar a la gente a salir de sus dificultades y ganar una vida mejor". "Ahí debemos competir los socialistas. Y tenemos las mejores credenciales para hacerlo", concluye la presidenta de la Junta de Andalucía.