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El TSJC concluye que Fernández (PSC) presionó para un contrato a dedo en Montcada

Mantiene imputados por tráfico de influencias al diputado y al exalcalde de Sabadell Bustos
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha concluido que el exsecretario de Organización del PSC y diputado en el Parlamento catalán, Daniel Fernández, y el exalcalde de Sabadell Manuel Bustos cometieron un presunto delito de tráfico de influencias al presionar para colocar a dedo a un cargo del Ayuntamiento de Montcada i Reixac (Barcelona) en mayo de 2012.
Según el auto que cierra la instrucción de esta pieza separada del 'caso Mercurio', ejercieron esta presión "mediante el prevalimiento de los cargos que ostentaban" para conseguir que la alcaldesa de esta localidad, María Elena Pérez, contratase como directora del Área Territorial del Consistorio a Carmina Llumà, pareja del jefe de la Asesoría Jurídica del Ayuntamiento de Sabadell.
La Sala Civil y Penal del TSJC da por finalizada la investigación y mantiene imputados por presunto tráfico de influencias a Fernández, Bustos y a su hermano y exconcejal de Sabadell Francisco Bustos, y también a María Elena Pérez por un presunto delito de prevaricación.
Fernández y los hermanos Bustos influyeron en Pérez para que contratara a Llumà y "removiera los obstáculos para ello", después de que no hubiese superado una prueba realizada por una empresa de selección externa, según las conclusiones del magistrado Joan Manel Abril, que ha trasladado las actuaciones a la partes para que se pronuncien sobre si llevar el caso a juicio.
Estos cargos estaban en todo momento al corriente de los avatares del proceso de contratación y presuntamente presionaban a la alcaldesa para el nombramiento de Llumà, a la que gráficamente Daniel Fernández en conversaciones telefónicas intervenidas llamaba "nuestra candidata".
Cuando supieron que no había superado las pruebas, presionaron a la alcaldesa de nuevo para que se eliminara la calificación negativa de Llumà: "Yo les he dicho, oye, que cojan a la empresa y el no apta quiten el no", le informó en una conversación telefónica el 18 de mayo de 2012 Fernández a Manuel Bustos, después de una reunión mantenida con Pérez en la sede del PSC de la calle Nicaragua de Barcelona.
CAMBIO DE CONCLUSIONES
Tras estas presiones, la alcaldesa organizó una reunión con la titular de la empresa de selección, la psicóloga que había hecho el informe en el que aparecía el 'no apta' y varios políticos en la que Pérez y uno de los concejales preguntaron si Llumà podía desempeñar ese trabajo.
Se les dijo que no habían entendido lo que buscaba el Ayuntamiento y, sin ninguna prueba adicional, se cambiaron las conclusiones y ella y otra candidata fueron declaradas aptas, con la única finalidad de que Llumà acabase siendo seleccionada.
Días después, el 29 de mayo, en un decreto nombro a Llumà directora del Área Territorial "en perjuicio de la única candidata que había superado todas las pruebas establecidas en las bases de contratación", concluye el juez.