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Telecinco entra al histórico despacho del Presidente del Congreso con José Bono

Lleva diez días en su nuevo cargo pero todavía no ha "desempaquetado". La decoración de su despacho es de 1979, y en principio, José Bono no tiene intención de cambiar nada, tan sólo quitar los visillos para que entre más luz. El séptimo presidente de la Cámara Baja trabaja en la misma sala en la que despachaba en los inicios de la democracia con Landelino Lavilla.
Desde el pasado 1 de abril ocupa el sillón de la presidencia de la Cámara Baja y ya ha empezado a aplicar sus propias normas. En el tiempo que lleva en el cargo todavía no le ha dado tiempo a ordenar sus pertenencias en su nuevo despacho. Pero ya ha comenzado a dejar su seña de identidad en los debates del Congreso.
Al contrario que Manuel Marín, para Bono "lo que importa no es el reloj, son las palabras". Lo ha dejado claro en el Debate de Investidura, su presentación oficial como presidente de las Cortes. Los semáforos y las sirenas con las que Manuel Marín limitaba el tiempo de los ponentes esta legislatura se van a quedar en el banquillo. José Bono llega con fuerza y ánimos.
El presidente espera que los diputados "se parezcan a los españoles cada vez más; porque los españoles no discuten cada vez que mantienen una conversación". Así borrar la imagen de patio de colegio en el que Manuel Marín ponía orden.