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La UE acuerda las condiciones para negociar con Cuba la normalización de las relaciones

Los Veintiocho han logrado un acuerdo político sobre el mandato negociador que otorgarán a la Alta Representante de Política Exterior de la UE, Catherine Ashton, para que inicie los contactos con La Habana de cara a un "acuerdo de diálogo político y cooperación" que permita normalizar las relaciones con Cuba.
Los países que, como Alemania y República Checa, mantenían ciertas reservas a dar este paso han "levantado" su bloqueo, según han informado a Europa Press fuentes diplomáticas, que explican que el acuerdo se produjo este martes a nivel de expertos y que necesita aún ser validado por los embajadores europeos ante la UE --la próxima semana-- y por los ministros de Exteriores de la UE.
La Unión Europea trabajaba desde hace tiempo en este mandato negociador, pero la obligación de que recibiera un apoyo unánime lo ha mantenido aparcado durante meses a nivel de expertos, hasta que las capitales más reticentes han dado su visto bueno. Las negociaciones serán conducidas por Ashton, pero los Estados miembros se garantizan que "seguirán muy de cerca" estas conversaciones, apuntan las fuentes.
Si se cumple el calendario previsto, los jefes de las diplomacias europeas podrían dar luz verde al inicio de las negociaciones en su próxima reunión, que tendrá lugar el 10 de febrero en Bruselas. Entonces corresponderá a la Comisión Europea y al Servicio Europeo de Acción Exterior poner en marcha el mandato y entablar contactos formales con La Habana.
El objetivo de la Unión Europea para avanzar hacia la normalización de las relaciones con Cuba es "consolidar" dichas relaciones, pero sobre todo "animar (al régimen cubano) a emprender reformas" y a poder "entablar un diálogo en materia de Derechos Humanos".
A largo plazo, y si las negociaciones concluyen con éxito, ello servirá para sustituir con este marco la llamada 'Posición Común' europea que, desde 1996, condiciona las relaciones con La Habana a mejoras en Derechos Humanos. Esta posición, firmemente rechazada por Cuba, se mantendrá en vigor mientras no se cierre el acuerdo bilateral.