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La UE destinará 20 millones para desmovilizar a extremistas y terroristas "de ideología nacionalista" y Al Qaeda

Estima que 1.200 europeos han salido de sus países para combatir mayoritariamente en Siria, pero también en Somalia y Sudán
La Comisión Europea movilizará "hasta 20 millones de euros en el próximo periodo financiero" para apoyar programas en los Estados miembros para desmovilizar y desradicalizar a miembros de grupos extremistas y poner en marcha un Centro de Conocimiento Europeo para apoyar a las autoridades nacionales en la lucha contra la radicalización y el extremismo violento ante el "problema creciente" que representa en "todos" los países comunitarios.
Durante una rueda de prensa la comisaria del Interior, Cecilia Malmström, se ha referido a "individuos radicalizados y determinados en cometer actos violentos o terrorismo motivados por ideologías nacionalistas, de Al Qaeda, de extrema izquierda o de derecha". Ha advertido de que existe una "creciente amenaza extremista" que "ha mutado y evolucionado en los últimos años" y que se ha ampliado "a todo el continente". "Europa tiene que centrar sus esfuerzos en una verdadera respuesta preventiva porque ningún país se libra de esto", ha zanjado.
Para ello "habrá dinero reservado para que los Estados miembros establezcan tales programas", según Malmström, quien ha presentado una "caja de herramientas" con diez recomendaciones dirigidas a los Estados miembro para mejorar la respuesta al creciente fenómeno de la radicalización y el aumento de los denominados combatientes extranjeros, s decir, los europeos que viajan al extranjero para "entrenar o combatir en zonas de conflicto, radicalizizándose más en este proceso" y "muy recientemente alentados por la propaganda extremista o reclutadores".
"Estimamos que más de 1.200 europeos han salido hasta ahora y el número está creciendo. Algunos, no todos, se han unido a grupos con agendas terroristas, han sido entrenados. Pueden plantear una amenaza para nuestra seguridad a su regreso y a largo plazo actuar como catalizadores para terrorismo", ha avisado Malmström, que ha admitido que el número puede ser mayor y que sobre todo han ido a Siria pero también a Somalia y Sudán, con los que ve "posible" la cooperación y con otros como Marruecos tras recordar la buena cooperación que ya tienen algunos Estados miembros.
CENTRO PARA CONTRARRESTAR EL EXTREMISMO
La UE desarrollará un Centro de Conocimiento Europeo para contrarrestar el extremismo. Actuará como un centro antiextremismo europeo, que ayudará a las autoridades nacionales y locales en su trabajo y a través de la financiación europea coordinará la investigación y tendrá expertos disponibles. Habrá hasta 20 millones de euros en el próximo periodo financiero para el centro y apoyar otras actividades contra la radicalización, incluidas las estrategias de salida en los Estados miembros, todavía minoritarias.
La Comisión ya está apoyando --con alrededor de diez millones de euros-- proyectos concretos en los Estados destinados mejorar el entendimiento del proceso de radicalización y a diseñar medidas de prevención eficaces en los países y a través de la Red de Alerta contra la Radicalización que lanzó en 2011 y que está formada por 700 expertos de distintos campos para fomentar el intercambio de ideas y buenas prácticas. Bruselas propone ahora reforzar su mandato para que pueda dar asesoramiento a los gobiernos si lo solicitan.
Entre los proyectos respaldados por Bruselas figura uno dirigido por la Universidad Rey Juan Carlos y el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (CNCA) dotado de un presupuesto total de 257.595 euros para recabar datos empíricos de los factores que alentan e impiden la radicalización y los procesos de desradicalización entre víctimas y otro dirigido por la Asociación francesa de Víctimas del Terrorismo para conocer la voz de los supervivientes contra la radicalización con la participación de la Asociación de Víctimas del 11-M entre otras y con un presupuesto total de 29.545 euros.
La Comisión también ha recomendado a los Estados miembros desarrollar "planes de acción nacionales" para "mejorar la acción preventiva" en función de sus "desafíos nacionales" concretos y facilitar la formación de las personas que trabajan en primera línea con individuos o grupos en riesgo, no sólo los cuerpos de seguridad del Estado y personal de prisiones, sino también a los trabajadores sociales, educadores y personal sanitario, para "detectar en una fase más temprana" a las personas que pueden plantear un riesgo, así como más cooperación con los países terceros para "identificar" a los radicales.