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Urkullu apela a no caer en el miedo y evitar que el pánico lleve a adoptar medidas contra derechos humanos

Cree que algo se "hace mal" al no profundizar en eliminar "barreras" para evitar los "guetos" y no impulsar políticas de inserción
El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha apelado, tras los atentados de Bruselas, a "no caer en el miedo" porque es lo que "desearían los kamikazes" y a evitar que el "pánico" lleve a adoptar medidas que vayan en contra de los derechos humanos.
En una entrevista a Radio Popular, recogida por Europa Press, se ha referido, de esta manera, a la "barbarie" de las acciones terroristas registradas este martes en Bruselas.
Urkullu ha indicado que estos atentados "nos retrotraen a imágenes que uno quieren que sean ya imágenes del pasado y que no se vuelvan a repetir".
El lehendakari ha afirmado que, al mismo, tiempo, estos hechos refuerzan las "convicciones personales y colectivas" en un entorno que "ha de abundar en la solidaridad para las víctimas y sus familias" y también "en el refuerzo de unos principios de humanidad, dignidad, y derechos humanos para todas las personas, sean del color que sea, de la raza que sean, y de su procedencia".
MARCO DE LIBERTAD
Asimismo, ha señalado la necesidad de profundizar en un "marco de libertad y seguridad", pero también "en un marco de convivencia", como, a su juicio, tiene que ser la Unión Europea.
Urkullu, que no ve posible la seguridad total, ha señalado que "no es previsible que "una persona sea un suicida, que los llamados kamikazes puedan estar en el entorno de cualquiera de nosotros". No obstante, ha indicado que no se puede "vivir en el miedo que es, precisamente, lo que desearían los kamikazes, los suicidas o los que, de alguna manera, justifican este tipo de acciones".
"No se puede vivir con el pánico, que es lo que se pretende y que el pánico nos lleve a la opción de unas medidas que vayan en contra de los derechos humanos, de la libertad, de la dignidad de las personas", ha advertido.
En ese sentido, ha señalado que, "al apelar a la libertad y a la seguridad, conceptos que van unidos, también hay que tener presente el frontispicio del marco de convivencia, donde nos respetemos unos a otros y profundicemos en los valores del respeto, ya sea a las creencias religiosas o a las culturas diferentes de las que formamos parte".
Según ha dicho, este "respeto basado en el esfuerzo de integración e inclusión" es "un reto a nivel global, no solo de la Unión Europea, aunque sí particularmente de Europa que es cuna, precisamente, de la democracia y de los derechos humanos".
Urkullu ha señalado que los causantes de estos atentados "no son gente que provenga de Oriente Próximo o de otros entornos diferentes al de la UE", sino que "son personas que han nacido en la propia Unión Europea" y, por eso, ha apelado al marco de convivencia "desde el respeto a la libertad, con el complemente de la seguridad, pero basándolo en la dignidad de las personas".
"Algo estamos haciendo mal todos cuando no estamos profundizando en la eliminación de barreras, las fronteras internas que tenemos en nuestras propias comunidades creando guetos en nuestras propias ciudades, donde no hay políticas de inserción y de cohesión, algo que tenemos como tarea en el conjunto de la UE", ha advertido.
Urkullu ha señalado que "cuando estigmatizamos a personas y colectivos que profesan una religión diferente a la que algunos podamos profesar, unas culturas diferentes a las nuestras, estigmatizamos a colectivos que están conformados por personas que, también dentro de sus culturas y religiones diferentes tienen unos valores y rechazan las acciones que atentan contra la vida humana".
Según ha reconocido, cuando suceden atentados como el de Bruselas surge la preocupación de si colectivos como el Islámico "sufren las consecuencias de esa estigmatización, y que esa estigmatización lleve también a medidas de aislamiento y exclusión, lo que, al final, genera toda una bola con la que deberíamos terminar".