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Urkullu tampoco descarta ahora que tenga que "estirar la cuerda" y alargar el mandato más allá de octubre

Pesimista sobre la formación de un Gobierno en el Estado, espera que tras Semana Santa se abandone "la política espectáculo"
El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha insistido en que es partidario de que se celebren las elecciones autonómicas cuando finalice la legislatura, en octubre, aunque no ha descartado, tal como ha dicho en anteriores ocasiones, adelantar los comicios, aunque tampoco que se pueda alargar el mandato y retrasar los comicios, en base a si es posible formar un Ejecutivo o no en el Estado español.
Aunque ha reconocido que, en estos momentos, es "pesimista" al respecto, espera que, una vez pasada la Semana Santa, se reanude un diálogo discreto entre los partidos que les lleve a abandonar "la política espectáculo".
En una entrevista concedida a la Cadena SER, recogida por Europa Press, Urkullu ha afirmado que el Gobierno trabajará "hasta el último minuto" de esta legislatura, a no ser que "las circunstancias en el Estado español lleven a otra decisión" porque se produzca una situación de "no gobernabilidad" en España. "Si las cosas van normales, las elecciones autonómicas tendrían que ser después del verano", ha insistido.
"Hoy mismo seguimos con la incógnita de si se repetirán las elecciones generales o, si no, si se repiten también si la polarización política nos va a llevar a una situación de tensionamiento en la política del Estado español que también condicione el clima político en Euskadi", ha añadido.
A su juicio, "da la impresión de que, ahora mismo, en esa incógnita e incertidumbre de que pudieran repetirse los comicios, si se celebran el 26 de junio, una buena parte de la ciudadanía entendería que ya está, pero pudiera ser que, después, estuviéramos igual o peor de lo que estamos en este momento".
En este sentido, ha señalado que tendrá que ver si su Gobierno tiene "que estirar la cuerda, como la estiró el señor Rajoy alargando el mandato". "Estamos hablando de adelantos y podemos estar hablando de prolongar la legislatura. Pero creo más en los calendarios naturales, en la medida de las posibilidades", ha añadido.
El lehendakari ha rechazado que, por el hecho de que el 7 de abril se pueda aprobar la Ley Municipal, vaya a disolver el Parlamento y convocar elecciones "porque la acción del Gobierno no está resumida en lo que pueda ser la aprobación" de esta norma. "Tenemos muchas cosas por hacer", ha asegurado.
UN GOBIERNO ESTABLE
Además, ha indicado que a él le gustaría que las conversaciones entre los partidos "acabara sin necesidad de repetir las elecciones generales, con un Gobierno lo más estable posible y un Gobierno que pudiera contemplar la 'agenda vasca'.
"Conocidos los planteamientos que ha hecho el PNV al PSOE en el proceso de negociación para una primera sesión de investidura, es constatable que no ha habido en el acuerdo entre socialistas y Ciudadanos ninguna referencia a lo que entendemos que es 'la agenda vasca', que no es una cuestión puramente en su integridad del PNV", ha apuntado.
En este contexto, ha apuntado que la formación jeltzale "recoge la 'agenda vasca' constatada en el Parlamento vasco, con todo lo que es el desarrollo del Estatuto de Gernika, los conflictos de competencias mantenidos por el Gobierno vasco con el Gobierno español la pasada legislatura y lo que plantea el Gobierno vasco en materia de inversiones y política económica".
El presidente del Ejecutivo vasco ha admitido que ve "con preocupación" cómo va el proceso negociador porque sigue existiendo "una situación de bloqueo en la relación entre las formaciones políticas". "Hay planteamientos reiterados de líneas rojas, condicionantes, lo que me lleva pensar lo que pensé en la noche electoral del 20-D, en la que observé reacciones de excesivo cálculos electoralista, pensando en que aritméticamente las cosas daban una imagen determinada que abocaría a unas nuevas elecciones generales", ha añadido.
Por ello, considera que existe "un exceso de cálculo electoralista y una realidad de bloqueo político en la relación entre las formaciones políticas para lo que pudiera ser alcanzar una fórmula de Gobierno estable". "Lo veo con pesimismo, pero espero que, pasadas ya las fechas de Semana Santa, se active también la relación entre los partidos políticos, el diálogo entre ellos y que sea discreto y no ante los medios de comunicación, y que lleve a una interpretación de que estamos instalados en una política espectáculo", ha manifestado.
AFECCIÓN EN LA ECONOMÍA VASCA
Iñigo Urkullu cree que la incertidumbre en el Estado "está afectando a la economía vasca", en sectores de la economía productiva que "necesitan de una interlocución de agentes políticos, agentes económicos y agentes sociales, y no hay interlocución que está en funciones, como es el Gobierno español".
"Hemos visto la semana pasada cómo hay una rebaja en la calificación por parte de agencias de calificación de la deuda en cuanto a la incógnita en la que vive el Estado español y eso afecta también a la calificación que la deuda de las instituciones públicas puedan tener, a pesar de que nos mantiene también en una posición estable comparativamente con la deuda pública de otras comunidades autónomas y no digamos del conjunto del Estado español", ha añadido.
En este sentido, ha recordado que se han emitido los bonos de deuda y "han sido colocados en mejores condiciones de las que han sido colocados los bonos de deuda del Estado español". "Pero afecta a la economía, en la medida en que la incertidumbre genera tensiones en cuanto a la interpretación por parte de los mercados internacionales sobre la imagen de un Estado y, por lo tanto, también sobre su economía y las empresas", ha apuntado.