Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Vara firma ante notario la renuncia a su derecho a poder declarar por escrito y a su aforamiento

El secretario general del PSOE de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha firmado este lunes ante notario la renuncia a su derecho a poder declarar por escrito como testigo, así como a su aforamiento.
En un acto celebrado en la Notaría de Olivenza (Badajoz), Fernández Vara ha firmado esta renuncia tanto a su derecho a poder declarar por escrito como testigo, que se recoge en el artículo 412 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, así como a su aforamiento, que se establece en el artículo 18.2 del Estatuto de Autonomía de Extremadura.
Una renuncia que ha realizado de manera "ejemplarizante", pero ha señalado que no se va "a quedar aquí", sino que va a instar al PSOE y al Grupo Parlamentario Socialista a presentar una iniciativa en el Parlamento de Extremadura "destinada a que estas leyes se cambien", ha dicho.
En declaraciones a los medios de comunicación, Fernández Vara ha mostrado su intención de que "sin renunciar al acta de diputado", él pueda "dejar de ser aforado", ha dicho.
"Yo no puedo estar defendiendo todos los días que los ciudadanos son absolutamente iguales en derechos y deberes, y yo, por el hecho de ser político, tener más derechos que los demás", ha señalado Fernández Vara, quien ha reiterado que "eso no puede ser bajo ningún concepto, excepto en casos muy específicos", ha declarado.
El objetivo es que "sea el conjunto de la sociedad española a través de sus representantes, el que modifique la Ley de Enjuiciamiento Criminal en lo que a los privilegios se refiere" , y que en el caso del Estatuto de Autonomía "se revise el alcance del aforamiento", ha dicho.
Así, Vara ha recordado que además de diputado y político, él es un ciudadano, y por tanto no puede "tener más derechos que los que tiene el resto de los ciudadanos", y en ese sentido ha señalado que "no hay posibilidad de regeneración política si no hay un cierto grado de ejemplaridad".