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Venezuela rechaza las "infortunadas declaraciones" de Margallo sobre la venta de material antidisturbios

El Gobierno de Venezuela ha rechazado "categóricamente" las "infortunadas declaraciones" del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, José Manuel García-Margallo, sobre la suspensión de la venta de material antidisturbios al país caribeño.
Venezuela ha emitido un comunicado aclaratorio "frente a la decisión del Gobierno español de suspender la venta de equipos antidisturbios al país bajo el supuesto argumento de la inestabilidad social y política".
"Los cuerpos de seguridad del Estado venezolano no poseen ningún contrato vigente de suministros de equipos de seguridad por parte del Gobierno Español o empresas españolas", ha explicado.
Además, el Ejecutivo de Nicolás Maduro ha ratificado "su obligación constitucional de mantener el orden interno, la estabilidad política, la paz y los Derechos Humanos de todos los venezolanos y la defensa de las instituciones democráticas a través del uso legal, proporcional y diferenciado de la fuerza pública".
También ha denunciado "la acción de grupos opositores antidemocráticos, que han ejercido la violencia armada contra la ciudadanía y contra la autoridad y que han generado la destrucción y quema de universidades, centros de salud, unidades de transporte y otros servicios públicos impidiendo al pueblo sus derechos constitucionales a la salud, la educación y al libre tránsito".
CRISIS VENEZOLANA
La crisis política en Venezuela estalló el pasado 12 de febrero, cuando arrancaron las protestas antigubernamentales y la represión de las mismas por parte de las fuerzas de seguridad y de civiles armados, lo que ha dejado al menos 39 muertos, 608 heridos y 192 detenidos.
Desde entonces, opositores y oficialistas han marchado a diario para repudiar las acciones del contrario y llamar a un diálogo que aún no se ha producido porque la oposición exige antes la liberación de los detenidos, el desarme de los grupos pro gubernamentales y el fin de la represión.
La inestabilidad de Venezuela ha llevado a sus vecinos regionales a reunirse para buscar una solución. La Organización de Estados Americanos (OEA) se ha limitado a hacer un llamamiento al diálogo, a pesar de que Panamá había solicitado medidas efectivas, lo que ha llevado a Venezuela a romper las relaciones bilaterales.
La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) fue un paso más allá, expresando su respaldo al Gobierno de Maduro y anunciando la creación de una comisión conformada por los ministros de Exteriores del bloque regional para acompañar el diálogo en el marco de la Conferencia Nacional por la Paz.
Los cancilleres regionales han conseguido que Gobierno y oposición acepten sentarse a la mesa de negociaciones con la mediación de "un tercero de buena fe" de mutuo acuerdo para superar, de una vez por todas, esta crisis política.